Logo La República

Domingo, 25 de febrero de 2024



NOTA DE TANO


“Es de bien nacidos, ser agradecidos”

Gaetano Pandolfo gpandolfo@larepublica.net | Martes 28 mayo, 2019

Don Jairo Gutiérrez Bedoya

Era lunes 22 de julio de 1985; temprano en la mañana abrí los ojos y sorprendido, Fernando Sáenz Abarca “El zorrito”, ya fallecido, quien me velaba en casa de mi hermana Carmen, donde vivía también mi mamá.

Como pudo me introdujo en su vehículo y me llevó a internar en el Hogar Salvando Al Alcohólico “Roberto Soto Gatgens”, ubicado en Zapote.

En ese bendito Hogar, entre lunes y martes volví a nacer, después de recibir estímulos, sobre todo emocionales, de sus administradores y de los propios internos. Viví una experiencia espiritual maravillosa; Dios se hizo presente, dejé de beber alcohol y volví a nacer.

Algunos años atrás, no importa cuantos, unos hombres, que igual padecieron ellos o sus familiares la enfermedad del alcoholismo, decidieron construir y fundar un hogar para alcohólicos con el fin de recibirlos, hospedarlos, vestirlos, alimentarlos, atenderlos gratuitamente y ofrecerles charlas y terapias que les hicieran entender y comprender mejor los alcances de esta enfermedad sin cura.

A esos hombres visionarios, les debo la vida, por eso deseo rendir un pequeño gesto de eterno agradecimiento a uno de ellos que falleció la semana anterior, fundador y mentor de este Hogar que hoy se sitúa en San Cayetano: don Jairo Gutiérrez Bedoya.

A don Jairo lo conocí durante mi internamiento, como a otros fundadores y directivos voluntarios de este Hogar, la mayoría ya fallecidos: el propio Roberto Soto, Jaime García, Ricardo Bolaños, el “Zorrito” Sáenz, Fernando Camacho, Eduardo Vargas y tantos y tantos más, cómplices de esta hermosa aventura que significa vivir feliz y en sobriedad.

Don Jairo Gutiérrez fue un pilar en mi recuperación; sus consejos, conocimientos, anécdotas, esa alegría por vivir y el honor que me dio la vida de acompañarlo muchos años en la directiva del Hogar, caminan diariamente a mi lado. Don Jairo me orientó, educó, condujo como lo hizo con decenas de compañeras y compañeros de tan solidaria fraternidad.

Jamás olvidaré la frase que me dijo el 5 de agosto de 1985 cuando egresé de ese Hogar: “Tanito, aquí lo hemos entrenado para que salga a conquistar el mundo”, y claro, don Jairo, pudimos conquistarlo.

Descanse en paz, maestro y amigo, que su obra en la tierra ha trascendido.

gpandolfo@larepublica.net

NOTAS ANTERIORES


Dominio incesante y envolvente del Team

Viernes 23 febrero, 2024

¿Cuál es el temor del equipo chico de atacar y procurar el triunfo, en lugar de replegarse a sostener un empate y soportar una ofensiva incesante del rival?

Ante Honduras, base de Tricolor podría ser local

Miércoles 21 febrero, 2024

Conocer a 30 días plazo la base de la Selección Nacional para enfrentar a Honduras es un misterio.

La hazaña del Herediano debe pellizcar al fútbol nacional

Lunes 19 febrero, 2024

No se si algún fanático del Team, “sin mentirillas”, creyó o pensó de verdad que el equipo metería tres anotaciones consecutivas para eliminar al anfitrión.







© 2024 Republica Media Group todos los derechos reservados.