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Sábado, 17 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¿Error administrativo o ardid electoral?

Natalia Díaz [email protected] | Viernes 03 agosto, 2018


¿Error administrativo o ardid electoral?

El ocultamiento que realizó el anterior gobierno PAC ha salido a la luz pública esta semana. Seiscientos mil millones de colones, equivalentes al 1,7% del PIB y que acentúan la precaria situación actual, es un escándalo fiscal sin precedentes en la historia política nacional. Me pregunto si cabe la posibilidad de que no sea un error de cálculo y más bien se haya escondido la información para pedir más impuestos y ocultar la magnitud del déficit con fines electoreros.

El Poder Ejecutivo, a sabiendas de que requería ese alto monto para pagos de vencimientos de deuda interna, no lo presupuestó en 2017 para el ejercicio fiscal del presente año 2018. De esta forma, las autoridades no mostraron con transparencia a la ciudadanía el tremendo hueco en las finanzas del gobierno.

Esto a todas luces es un artificio electorero que logró su objetivo, al revestir un mal manejo financiero de la administración Solís Rivera, con el único objetivo de favorecer el triunfo y la repetición de un gobierno PAC, tal y como sucedió.

En términos reales, lo que se logró con esta jugada fue mostrar un déficit fiscal mucho menor que el que existe en este momento, cirugía cosmética que esta semana trascendió a la opinión pública, a raíz de la solicitud que el Ejecutivo envió al Parlamento para ser aprobado vía presupuesto extraordinario.

Maniobras de este tipo que salen a la luz por la necesidad de ser aprobado con urgencia en sede legislativa, son las responsables del desencanto ciudadano que aleja cada día más a los electores honestos de la actividad política.

Las malas prácticas hacendarias y los ambages para presentar con claridad y honestidad intelectual el verdadero estado de la situación económica del gobierno, conllevan a generar mayor desconfianza entre contribuyentes y administradores de la cosa pública, así como en inversionistas y el público en general. Las finanzas públicas no se pueden administrar con este tipo de yerros. La gravedad de un error de esa magnitud deja mucho que desear en cuanto a las herramientas y el manejo administrativo que se le está dando a un tema tan relevante como es la administración del flujo de caja para haber dejado pasar un vencimiento de una magnitud histórica de $1.000 millones.

Es claro que la presentación extemporánea de los verdaderos números del déficit también busca presionar al Poder Legislativo para votar afirmativamente y con urgencia los nuevos tributos solicitados en el mal llamado “Proyecto de Fortalecimiento de la Finanzas Públicas”.