Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 13 Junio, 2011


Ensayo ¿sobre la lucidez?


Luego de un hermoso domingo soleado en una ciudad sin nombre y al término de una larguísima jornada electoral, los miembros de mesa terminaron de contabilizar los votos más allá de la medianoche.
El gobierno había llamado nuevamente a los ciudadanos de ese municipio a ejercer su derecho al voto luego de los catastróficos resultados de las elecciones del domingo anterior.
Esta vez el abstencionismo era menor: muchos más electores habían acudido a las urnas. Pero el resultado seguía siendo el mismo o aun peor: más del 70% de las boletas estaban en blanco.
Los políticos no fueron capaces de comprender que el resultado electoral era su responsabilidad, debido al abandono en el que dejaron a esa ciudad. Dejada a la “mano de Dios”.
Esta singular historia es narrada con la maestría que siempre caracterizó al premio Nobel de Literatura José Saramago en su novela “Ensayo sobre la lucidez”.
Cuando un cantón, un municipio, un país es abandonado, cuando los dirigentes políticos son corruptos, matones, incultos y se enriquecen en los puestos públicos, los habitantes protestan de una u otra manera.
Desde hace años Puntarenas registra la mayor cifra de abstencionismo en las elecciones nacionales, por delante de Limón por pocos puntos porcentuales. Esto se debe a que ambas provincias han sido dejadas a la “mano de Dios” por todos los gobiernos.
Cuando un personaje como Carlos Pascal, poderoso empresario de la región con inversiones en fútbol, gastronomía, hotelería y clubes nocturnos, aparece en el panorama como una tabla de salvación para muchos, es inevitable que las fuerzas vivas de la ciudad organicen una manifestación de protesta en contra de su detención.
Unas 800 personas marcharon desde el estadio Juan Gobán entonando cánticos y llevando pancartas en las que subrayaban la inocencia del propietario del equipo de fútbol de la zona.
El orador principal del movimiento, Tatum Laurens, aseguró que era una injusticia detener a “una persona que solo buenas cosas le ha traído a la provincia”.
Muchos han condenado la actitud de los limonenses que salieron a defender a Pascal, acusado por supuesto lavado de dinero e investigado desde hace más de 15 años en Estados Unidos.
Francisco Dall’Anese, exfiscal general de la República, a pesar de mostrar su sorpresa por la cantidad de ciudadanos que se oponen al juzgamiento del empresario futbolístico, no los criticó pues cree que dicha actitud obedece al abandono por parte del Estado de la provincia de Limón.
Así como los habitantes de la ciudad sin nombre de Saramago manifestaron su protesta ante el gobierno emitiendo votos en blanco, los ciudadanos de Limón mostraron su indignación ante la falta de ayuda a su provincia apoyando a un empresario que les ha ofrecido fuentes de empleo. Poco les importa si el dinero de Pascal es limpio u obedece a actividades ilícitas.
Más allá de las acusaciones que enfrenta don Carlos, el gobierno debería hacer un ensayo de lucidez y ocuparse de la provincia de Limón. O de lo contrario cualquiera de estos años se enfrentarán no con un abstencionismo de más del 70% (como en las últimas elecciones municipales) si no con el mismo porcentaje de votos en blanco.

Claudia Barrionuevo
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