Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 25 Abril, 2017

Reflexiones

En el día de la Tierra

Todos podemos construir un desarrollo más sostenible y amigable con el medio ambiente. Vivimos una etapa de la historia humana donde los cambios tecnológicos han permitido una ampliación sustancial de la frontera de consumo y de bienestar de la sociedad. Sin embargo, debemos ocuparnos de que el consumo y la producción de hoy, no afecten de manera insostenible las posibilidades de consumo y de producción de mañana. El uso intensivo de recursos naturales y de energía, hace de las necesidades presentes del desarrollo, un modelo claramente insostenible. Consumimos más agua, energía eléctrica, combustibles fósiles, espacio y materiales físicos, de lo que podríamos como planeta sustentar a mediano y largo plazo. Lamentablemente, los precios de corto plazo, guiados por los mercados y sus fallas, son incompatibles con las posibilidades de reproducción y subsistencia de los ecosistemas. Esto se traduce en un deterioro sustancial del ecosistema local, regional y global; con consecuencias económicas, sociales y ambientales catastróficas.
La imprudencia pública de tratar ciertos recursos marinos y terrestres como inagotables, hace de las decisiones de producción y de consumo de hoy, demandas insostenibles. Se trata entonces de una clara insostenibilidad de los patrones de consumo del presente en comparación con la dotación de los recursos del planeta. Es por eso que la celebración del Día Internacional de la Tierra, nos llama a tomar consciencia y actuar, en función de cambios radicales en los patrones de producción y de consumo, de tal forma que se pueda reducir el uso per cápita de agua, de energía, de combustibles fósiles, de espacio natural, de materias primas naturales y en general, de nuestra huella ecológica.
Las soluciones están a la vista, sin embargo las costumbres, valores y actitudes de nuestra generación deben cambiar. Se trata de una apuesta seria a la movilidad sostenible, al consumo de menos y mejores productos, al reciclado como forma de conducta social, a la producción sostenible y ecológicamente tratada, al consumo de menos materiales como el plástico, los combustibles fósiles y la energía. Debemos ser responsables con nuestro entorno y ayudar a equilibrar el uso de nuestros ecosistemas.
Corregir los precios de mercado con elementos ambientales debe ser un imperativo ético, en nuestras políticas públicas fiscales, ahondar en la promoción de nuevas tecnologías e infraestructura para la movilidad, debe ser un imperativo en la nueva opción por el desarrollo inclusivo y sostenible. Es fundamental ahondar en las formas alternas de producción, sin pesticidas y todo tipo de químicos en la agricultura, la reducción del uso de energía y particularmente, de aquellas ligadas al uso de los combustibles fósiles en la industria y el transporte. Debemos actuar sobre el patrón de uso de materiales no reciclables y fomentar la separación de desechos y la reutilización de los mismos.
Vemos cada vez más claros los efectos de la insostenibilidad de nuestra estrategia de crecimiento y desarrollo económico, sin embargo, las acciones para cambiar empiezan por nuestra actitud hacia el cambio. Somos las personas que debemos tener una nueva visión para avanzar en este tema. Cada uno con nuestras acciones de cada día podemos dar grandes pasos en la dirección correcta, a través de nuestro poder político podemos incidir en las políticas públicas y los temas de la agenda ambiental y sobre todo, con nuestro poder de consumo, podemos cambiar el patrón de la producción y del consumo de las futuras generaciones. Así las cosas, el desarrollo sostenible es un tema de actuar y comprometerse, y usted, ¿Qué hace por el planeta?

Dr. Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com