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Sábado, 19 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


¿Elegirá Costa Rica al PAC otra vez?

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 21 junio, 2019


Sinceramente


El PAC gobierna por segunda vez. El PAC tiene al empresariado de cerca y a muchos de los trabajadores también. El PAC fija la agenda política de Costa Rica. El PAC es el centro de la acción y de las propuestas. La oposición ni tiene proyecto país, ni está en poder de la iniciativa política y lo que es peor está por reincidir en todos los mismos errores de las pasadas dos elecciones presidenciales.

Es clara a todas luces la incapacidad de la clase dirigente opositora al PAC que no supo, no ha sabido y pareciera que no quiere entender los fenómenos que han hecho que ese partido los haya derrotado dos veces y pareciera que la tercera viene en camino. ¿O ya terminaron de comprenderlos?

Muchos hablan que don Luis Guillermo Solís fue electo por chiripa y que su gane consolidado en las últimas semanas de la primera ronda no fue sino un asunto de suerte, enteramente de suerte.

No se interpretó claramente en aquellos partidos grandes y tradicionales que el fenómeno de rechazo a las figuras que recordaran las viejas prácticas políticas y de nombramiento de puestos y conducción de los asuntos de gobierno era profunda, dramática y definitiva. A don Johnny Araya y a su grupo lo rechazaron de hondo por lo que era, sus cualidades personales no fueron objeto de discusión, fue rechazado por lo que él representaba, lo que eso significaba. Don Luis Guillermo era una bocanada de aire fresca en la escena política a pesar de tener la misma procedencia, o sea el PLN. Todas las cosas que caminan mal en el país se atribuían a los partidos tradicionales y la gente votó por quien no estaba con los de siempre.

Don Luis Guillermo fue en parte significativa el resultado del voto protesta, no del voto afirmativo por él como individuo. La campaña y los candidatos presentados por el PLN eran más de lo mismo, sin proyecto país y sin motivación real para que los jóvenes y los descontentos votaran por él. Aún así lo hizo mucho mejor que el candidato posterior a él, don Antonio Alvarez Desanti. Claro está don Luis Guillermo fue electo también por elementos emotivos lanzados al final de la primera ronda para desviar la atención y aumentar el foco en el candidato que resulto a la postre vencedor.

Es interesante de pensar, pero don Antonio Alvarez, un exitoso abogado que ha logrado grandes alcances empresariales, que es figura económica, política y social recibió menos votos que el candidato Araya en segunda ronda cuando este ya había renunciado, a pesar del desastre de gobierno anterior. Don Antonio representa el éxito personal, todo lo cual nos lleva a pensar que su mensaje, lo que personificaba entonces y ahora, no es lo que buscaba ni busca el país en un candidato. Lo mismo sucedió con don Rodolfo Piza Rocafort, hijo de una familia cargada de prestigio, de homenajes y quien personifica inteligencia, integridad y patriotismo. Ambos representan el pasado por buenísimas personas que sean, ambos personifican las formas y medios de los tradicionales. Ambos son el ocaso de aquellos que fueron grandes y significativos en el país pero que nos metieron en estos problemas que vivimos. Lo interesante es que esas agrupaciones de nuevo buscan personas con ese perfil social, económico, profesional y de arrastre político del pasado. Hasta un ex presidente del PLN busca otra vez su candidatura a pesar de todos los pesares, aunque sea fundando un nuevo partido según se afirma.

¿Qué busca el país? ¿Qué desean los electores? ¿Qué ofrece el PLN? ¿Qué cambio ofrece el PUSC? ¿Por qué rechazan a los grandes, inteligentes y poderosos? ¿Por qué rechazan al pasado y a esas agrupaciones?

El PAC ha resultado habilísimo en generar temas de última hora que dividen al país profundamente, obnubilan el pensamiento y desbocan las pasiones. El aborto, los derechos de las minorías sexuales, el matrimonio igualitario y cosas por el estilo nos han dividido y aún nos dividen a los costarricenses. No son asuntos trascendentales, no van a generar crecimiento económico, no van a resolver problemas de brechas salariales ni de concentración de la riqueza, pero son temas que el elector ha votado apasionadamente a favor y en contra.

Cuando el diario La Nación hizo un llamativo reportaje de las palabras y lo escrito por el pastor don Rony Chávez en contra de la Virgen de los Ángeles, condenó la candidatura de don Fabricio Alvarado y de rebote aseguró el triunfo de don Carlos Alvarado. Un tema que no era ni es relevante más que de manera emotiva para los electores, que no admite razonamiento en contra o que forma parte de un proyecto país. Don Rony fue un gran elector en esa coyuntura y de la figura adversaria a quien había sido su alumno y ahijado intelectual y religioso, y a quien acabó políticamente al sostener sus convicciones neo pentecostales sobre la Virgen de los Ángeles.

Temas distractores que siguen en la palestra ya que no se ha resuelto el asunto del matrimonio igualitario a pesar del fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ni se ha publicado el reglamento sobre el Aborto Terapéutico a una ley que tiene décadas de estar vigente, ni otros temas de igual naturaleza emotiva que dividen al elector, que distraen la atención de la opinión pública de los verdaderos problemas del país, que no generan ni crecimiento económico, ni solución social al empleo, ni cierran las brechas del ingreso ni de la educación.

¿Por qué los electores se desbocan por temas importantes pero que no son trascendentales para Costa Rica? ¿Por qué los electores votan de manera tan errática y tan incierta cuando están claros en la importancia de todos los otros temas que en campaña se discuten o se dejan de discutir? ¿Será por las prédicas desde el púlpito y las asambleas de Dios? La Iglesia Católica está prohibida de tratar en sus iglesias estos temas, pero las demás denominaciones religiosas no, por el fallo de la Sala IV considerándolos seglares y laicos.

Vienen las elecciones de los alcaldes. En ellas volverán a salir los asuntos aun no resueltos y ya mencionados. Esto hará que todos se desentiendan de lo trascendental y se enfoquen en lo menos prioritario.

¿Cuál es el fenómeno que afecta al elector? ¿Por qué no se elige al capaz, a quien tiene un equipo sólido para gobernar, alguien que haya estudiado y leído, a alguien que nos saque de la proximidad al abismo en que nos encontramos? ¿Por qué elegimos a quien carece de proyecto país o de propuestas serias? ¿Por qué votamos por o en contra de asuntos que son más propios de sentimientos y pareceres que de problemas reales y efectivos y sus soluciones? ¿Por qué los electores no tienen credibilidad en lo que aseguran los candidatos del PUSC y del PLN?

Creo que responder a estas incógnitas es la tarea prioritaria para los partidos políticos del país que con el carácter más urgente a ella deben de abocarse. ¿Será que estamos ayunos de liderazgo y de ideas? ¿Será que realmente está la clase política desconectada de la realidad del país?

Si los opositores al PAC repiten lo hecho en las dos últimas elecciones presidenciales sin duda estarán eligiendo al candidato de ese partido.

Emilio R Bruce

Profesor







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