Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

Enviar
Martes 4 Noviembre, 2014

El Presidente ha excedido nuestras expectativas


Trotando Mundos

El Señor Presidente

Decidimos votar por don Luis Guillermo Solís para Presidente, enfrentados con la alternativa de elegir entre un candidato liberacionista sin realizaciones o un carajillo carismático que vendía un producto comunista que nos habría llevado a otra república bolivariana en donde no existe la libertad.
Aunque jamás hemos comulgado con el PAC por su fuerte ala de extrema izquierda, ideología fracasada donde quiera que ha funcionado, aunque en China el sistema de las dos clases —la gobernante y los demás— les ha permitido competir en el mundo industrial con base en bajísimos salarios que obligan al pueblo a trabajar por una miseria y vivir congruentemente, vimos en don Luis Guillermo a un candidato superior impulsado por una inusual plataforma.
Conocemos a don Luis Guillermo desde nuestra juventud, si bien él era menor. Siempre nos gustó su temple y, en su época de analista político supo cruzar las ts y ponerle los puntos a las íes. Esto lo reforzó siendo un individuo estudioso que, aunque no lo volvimos a ver durante sus años de profesor “desaparecido” de la política, no es algo que se pierde.
Cuando llegó a Presidente lo enfocamos desde dos ópticas, la de columnista muy crítico de los desaciertos de nuestros gobernantes, fueran éstos de nuestro partido o no, y desde la función de Presidente de una de las más sólidas e importantes cámaras empresariales, representante del 80% de la inversión extranjera directa y 75% de la exportación del país.
Bajo el primer sombrero nos propusimos darle al menos seis meses de tiempo antes de criticar su gestión porque recibía la cancha enlodada por una pésima gestión anterior. Bajo el segundo nos propusimos apoyarlo en todo lo bueno que emprendiera, porque es al país al que así se ayuda, no a un partido político ni a un individuo.
Como dice el dicho inglés, el Presidente ha excedido nuestras expectativas. No más tomando posesión montó una expedición a Estados Unidos a tratar de contener el daño por la salida de Costa Rica de la división de manufactura de Intel, agravada por la salida del Bank of America, las que juntas significaron un tremendo golpe al empleo del país. Su compromiso, expresado ante los inversionistas extranjeros ya en dos distintos viajes, no deja duda de que tiene la intención de no dejar caer ese importante segmento de la producción y el empleo nacionales.
Tendrá eso sí que monitorear la reforma fiscal que se está discutiendo por que si llegara a imponerse la renta universal que algunos “especialistas” fiscales añoran porque les generaría más trabajo, pero que ni los países poderosos logran recaudar exitosamente, estaremos ante una contradicción por el enorme daño que eso causaría a la IED. Esto lo decimos con el sombrero de la cámara, pero ya lo comentaremos en otra ocasión.
Su posición de respeto a la institucionalidad del país, contrastando con varios gobernantes que nos tienen metidos en millonarios juicios por anular compromisos jurídicamente contraídos, evidenciada desde antes de asumir la primera magistratura, es un soplo de aire fresco a nuestra imagen de país legalista.
El respaldo con hechos que dio a su posición, la eficiencia con que restauró el orden y consiguió la declaratoria de ilegalidad de la huelga —con lo cual todo lo que hagan los revoltosos es ilegal— da claras muestras de que aunque la tarea resultó más compleja de lo esperado, igualmente se ha ido preparando a un ritmo encandilador. (SIGUE)

Humberto Pacheco A.
[email protected]