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Francisco de Paula Gutiérrez se confiesa económicamente
“El reto es consolidar la baja inflación”
“Es necesario avanzar con la discusión y aprobación de mayores ingresos fiscales”, adujo jerarca del Banco Central

Sin dudarlo, admite que el principal reto del Banco Central es consolidar la baja inflación que se observó en 2009 y darle al país la posibilidad de tener inflaciones similares a las de los principales socios comerciales.
Adicionalmente, considera necesario avanzar con la discusión y aprobación de mayores ingresos fiscales, así como actuar en mejorar la capacidad del país para competir en los mercados internacionales”. Así resume Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central, la situación económica que atraviesa el país de cara a 2010.


¿Cree que la crisis tocó fondo? ¿Cuál es su evaluación?
Los diferentes indicadores sugieren que la crisis mundial tocó fondo, pero que la recuperación será lenta. Eso incidirá en el comportamiento futuro de la economía costarricense, dado el alto grado de interdependencia que tenemos con la economía mundial.

¿Qué puede esperarse del crecimiento del PIB? ¿Cómo valora la evolución de la producción?
Estamos trabajando en el Programa Macroeconómico para 2010-2011, que daremos a conocer durante enero, por lo que aún no tenemos una estimación oficial. Las primeras aproximaciones sugieren un crecimiento de entre un 2,5% y un 3,0%.

¿Ve señales de recuperación del crédito?
Creo que el crédito al sector privado está empezando a recuperarse, después del fuerte ajuste observado en el último trimestre de 2008 y la primera parte de 2009.

¿En términos generales qué comportamiento se espera de la inflación y el tipo de cambio?
En cuanto a la inflación esperaría que se mantuviera en un rango entre el 4% y el 6%. Respecto al tipo de cambio prefiero no hacer pronósticos dada la naturaleza del régimen cambiario vigente. Sin embargo, es interesante señalar que los análisis del Fondo Monetario Internacional sugieren que el tipo de cambio real se encuentra en su zona de equilibrio.

¿La menor devaluación ayuda a que la reducción en los intereses en colones no incentive la dolarización de los ahorros?
Ese es un tema relacionado con las expectativas cambiarias. Las encuestas que hacemos mensualmente nos indican menores expectativas de devaluación que en el pasado. La estabilidad relativa observada en el tipo de cambio en los últimos meses tiende a apoyar esas expectativas. Por eso hemos dicho que se ha abierto un espacio, que estamos aprovechando, para ajustar las tasas de interés en colones a la baja, sin incentivar un nuevo episodio de dolarización de carteras.

Se dice que el colón está flotando. ¿Qué falta para ir a una flotación administrada del tipo de cambio?
Como lo dijimos desde su adopción, el esquema de bandas es de transición hacia una flotación administrada. En lo personal, me gustaría ver operando algún esquema de coberturas cambiarias.

¿Cree que hay condiciones para esperar un entorno externo más estable y menores presiones sobre las tasas de interés?
Los pronósticos de la economía internacional apuntan hacia una recuperación de la actividad económica, con estabilidad relativa de precios. También sugieren que las tasas de interés internacionales se mantendrían relativamente bajas. Sin embargo, en algún momento las tasas internacionales deberían empezar a ajustarse, conforme la economía mundial crezca y las presiones inflacionarias aumenten.

¿Desde el punto de vista monetario cómo evalúa la situación?
La modificación en el esquema cambiario nos aumentó los grados de libertad en el manejo de los instrumentos monetarios, como lo refleja el lento crecimiento de los agregados monetarios estrechos (emisión y medio circulante). También esperaría que la presión de las pérdidas del Banco Central se mitigue, máxime si se avanza con el proyecto de ley de capitalización del BCCR. Por otra parte, tenemos una cartera financiera relativamente dolarizada, lo cual limita la efectividad de la política monetaria.

¿Nos benefició en 2009 una caída en la factura petrolera?
Sin lugar a dudas. Fue un factor importante para reducir el desequilibrio en la cuenta corriente de la balanza de pagos, ejercer menor presión en el mercado de divisas y apoyar los esfuerzos de reducir la inflación, especialmente a principios del año.

¿Qué podemos esperar de las reservas?
No veo factores que presionen el nivel de reservas.

Sobre las pérdidas del Banco Central…
Aunque este año aumentaron, las pérdidas son hoy menos importantes en términos relativos que las observadas en el pasado, gracias al cambio en la estructura del balance del BCCR producto, en parte, de capitalizaciones pasadas. Para el futuro las pérdidas deberían reducirse en el tanto las tasas nominales de interés (no las tasas reales) se ajusten a la menor inflación.

¿Cuál cree que ha sido la contribución del Banco Central para generar una respuesta ante la crisis internacional?
El Banco Central participó conjuntamente con el Ministerio de Hacienda en el diseño de la estrategia de política macroeconómica para enfrentar la crisis internacional. Como lo manifestamos desde principios de año, no veíamos mucho espacio para utilizar agresivamente la política monetaria, pero sí teníamos espacio (y lo aprovechamos) para construir los blindajes y las facilidades de liquidez que redujeran el riesgo de que la crisis mundial se convirtiera en una crisis financiera interna. Además, el Banco Central apoyó los esfuerzos del CONASSIF para flexibilizar la normativa prudencial pero sin debilitar la solidez del sistema financiero. Los resultados alcanzados creo fueron favorables.

¿De qué modo debe operar el Central para que Costa Rica puede emerger de la crisis lo antes posible y más robustecida?
El Banco debe seguir haciendo lo que ha hecho, es decir, continuar avanzando hacia las “metas de inflación” y la flexibilidad administrada del tipo de cambio.

¿Cómo afectaría objetivos de ese tipo al aumento del déficit fiscal?
En el mediano plazo es importante reducir nuevamente el déficit fiscal, para, entre otros factores, afianzar el proceso de recuperación productiva, reducir las vulnerabilidades debidas al endeudamiento y recuperar la capacidad de acción en caso de nuevos episodios de contracción de la economía mundial.

Wilmer Murillo
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