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Lunes 14 Diciembre, 2009

El mundial de Copenhague

Estoy preocupado por nuestra “sele”. No estoy hablando de la crisis que enfrenta la selección mayor de fútbol. Me refiero al equipo que nos representa en el “mundial” de cambio climático en Copenhague.
El “mundial” de Copenhague es un evento histórico. Se enfocará en lograr consenso sobre dos temas: la reduc-ción total de emisiones y la suma de dinero que se trans-ferirá de países ricos a pobres.
Más de 100 mandatarios participan en este evento donde se intenta firmar un acuerdo para reducir las emisiones entre un 25% y un 40% por debajo de los niveles de 1990. Esta cumbre también presentará una oportunidad para Costa Rica de conseguir financiamiento para lograr un desarrollo más sostenible.
La “sele” no llega preparada para un papel protagónico, y esto no es culpa de los “jugadores.” En las preparatorias se cometieron dos errores estratégicos que ponen a la sele en desventaja: (1.) la “federación” no supo mantener una “dirección técnica” estable y (2.) el proceso de la selección de los “jugadores” resultó en un equipo desbalanceado.
Al comienzo nos faltó un entrenador estable.
Por nuestra historia ambiental, Costa Rica entró a las preparatorias del mundial como “favorito”.
Nuestra reputación como país verde nos da credibilidad con los bloques negociadores. Los países esperan que nuestro equipo llegue muy lejos en estos eventos. Desde este marzo, la sele comenzó a “foguearse” en las cuatro negociaciones de preparación a Copenhague.
Pero tuvimos controversias con los “entrenadores”. Para los dos primeros “fogueos”, nuestro entrenador fue el ex ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, Ro-berto Dobles. Cuando los medios cuestionaron su legitimi-dad para liderar, la “federación” lo sustituyó como entre-nador oficial. En los dos fogueos restantes, la Vicemi-nistra fungió como “entrenadora” del equipo, sin tener la necesaria experiencia para este tipo de negociaciones internacionales.
Nos faltó orden durante la parte más crítica de las nego-ciaciones hacia Copenhague. Recientemente, algunos en Centroamérica comentaron en broma, ¿y hoy, quién irá a ser el negociador principal de Costa Rica? La oportunidad de lograr un papel protagónico en Copenhague ha sido debilitada por el fallo de la “federación” en no nombrar un entrenador idóneo desde el inicio.
Ahora nos falta un equipo balanceado
Una semana antes del “mundial”, la “federación” nombró un nuevo “entrenador” para Copenhague. Se trata del respetado Dr. Alvaro Umaña, una persona de gran trayec-toria en el ámbito ambiental. Expertos nacionales aplau-dieron su nombramiento.
Con el Dr. Umaña, la “sele” muestra fortalezas en la “di-rección técnica” del conjunto. Él ha convocado a una ne-gociadora internacional experimentada. Ella complementa el equipo de expertos locales de la Iniciativa Paz con la Naturaleza y otras organizaciones. El Dr. Oscar Arias, mandatario de la “federación”, también estará presente en la cumbre.
Pero llevamos un equipo lleno de “defensas” de la agenda forestal. Nuestra delegación a Copenhague suma 30 personas. De ellas, siete son parte de la “federación” y el conjunto técnico. De los “jugadores”, 2/3 son individuos que van a “defender” el tema forestal. Seis de los siete asesores de alto nivel político y técnico son expertos en materia forestal. La estrategia del equipo es defender el pasado, o sea el sector forestal.
Pero, ¿a quién llevamos para marcar anotaciones hacia el futuro?
Nos faltan “delanteros” para la agenda gris de los sectores de energía y agrícola/ganadero. No hay duda que las áreas forestales son de suma importancia para nuestro país, pero estas compensan solo dos de nuestras 12 megatoneladas de emisiones de CO2.
El 85% de nuestras emisiones vienen de los sectores de energía y agrícola/ganadero. Entonces, ¿por qué es que el equipo no incluye “delanteros” para atacar estas emisiones? Si queremos tecnología y financiamiento para proyectos, como el TREM, este es el lugar y el momento más oportunos. Sin embargo, la “sele” no incluye perso-nal del MOPT, de RECOPE y del ICE. Ni hay representa-ción de los ganaderos y agricultores.
Al comienzo nos faltó entrenador estable, y ahora nos hace falta un equipo balanceado. Estas fallas demuestran la tímida visión de nuestra estrategia climática. El cambio climático presenta la mayor oportunidad que tenemos pa-ra lograr una economía avanzada. Somos un país líder en este tema y con el talento natural que tenemos, merece-mos “jugar en la final”. Pero la “federación” ambiciona llegar a solo la “segunda ronda”. Esto no es un mal resultado, pero podríamos lograr mucho más.
Repito, la cumbre de Copenhague se enfoca en dos te-mas: reducir emisiones y transferir dinero.
Nuestro equipo va a defender la compensación que ofrece el sector forestal. Para ir lejos, nos falta una visión que apunte a la reducción de emisiones del transporte, la agricultura y la ganadería, con el financiamiento de países industrializados. Esta visión resultaría en mejor infraestructura y calidad de vida para todos.
Por ahora, agárrense de las manos y apoyemos a nuestro equipo. La selección nacional es el honor de los ticos. Yo no critico a los individuos que nos representan; todos son capaces. Pero sí se puede mejorar el proceso de prepara-ción para el próximo “mundial climático” en México. Hay que mantener un buen entrenador e incorporar más de-lanteros al equipo.
Sabemos que para lograr el “trofeo” de la carbono neutralidad a 2021 necesitamos $7 mil millones. Aprovechemos todas estas oportunidades al máximo para sacar ventaja; nos queda poco tiempo.
¡Vamos, equipo! Ojalá que lleguen lejos y que nos enorgullezcan… como lo hizo otro conjunto en el 90.

Roberto Jiménez Chaves
Administrador
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