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Lunes, 17 de diciembre de 2018



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El idioma sigue siendo una barrera aún para “vacas sagradas”

Bloomberg | Viernes 24 julio, 2015

Brady Dougan, estadounidense que tuvo dificultades con el alemán durante los ocho años que dirigió Credit Suisse Group AG, se fue del banco de Zúrich a fines de junio. Bloomberg/La República


El idioma sigue siendo una barrera aún para “vacas sagradas”

 De pie frente a miles de inversores de Deutsche Bank AG, muchos de ellos amotinados, Anshu Jain sabía que mucho dependía de su discurso en la asamblea anual del banco más grande de Alemania.
“En este día, cada palabra cuenta”, dijo Jain en alemán en la reunión de mayo. Por ese motivo, dijo que continuaría en su lengua materna. El ciudadano británico nacido en India pronunció el resto de su alocución de 2 mil palabras en inglés.
Menos de tres semanas después, Jain renunció como co-máximo responsable ejecutivo por perder la confianza de los inversores.
Brady Dougan, estadounidense que tuvo dificultades con el alemán durante los ocho años que dirigió Credit Suisse Group AG, se fue del banco de Zúrich a fines de junio.
Si bien su falta de dominio del alemán no les costó a Jain y Dougan su cargo, provocó críticas en los países donde desempeñaban su función y privó a los CEO de una valiosa herramienta para relacionarse con los accionistas, los clientes y los colegas locales.
En una época en la que en gran parte de Europa los controles fronterizos han desaparecido, el idioma aún puede ser una barrera.
“Los clientes tienen que poder entendernos y en Alemania los clientes hablan alemán”, dijo Kerstin Altendorf, portavoz de la Asociación de Bancos Alemanes con sede en Berlín.
Si bien muchas multinacionales con sede en Europa —incluidas Airbus Group SE, Daimler AG y SAP SE— adoptaron el inglés como idioma de la empresa, el inglés solo no basta.
Como cara pública de la compañía, los máximos responsables ejecutivos a menudo reflejan la cultura local, incluido el idioma, que es importante en una época en que el creciente dominio del inglés puede crear resentimientos. Georges Plassat, titular de Carrefour SA, el minorista mundial con sede en las afueras de París, pone empeño en hablar francés en sus apariciones públicas en el país de origen de la empresa.
Europa es un paraíso políglota. La Unión Europea sola consta de 28 países que hablan 24 idiomas oficiales.
Es posible que interesados como las instituciones de préstamo y los representantes de los sindicatos no hablen inglés. Del mismo modo, los políticos, los reguladores y las figuras de los medios locales no necesariamente son políglotas.
Todo esto contribuye a explicar por qué los máximos responsables que no hablen el idioma local son tan poco frecuentes, aun en las firmas multinacionales de Europa.
“En Alemania, es muy importante que un CEO que no sea alemán pueda comunicarse con la empresa”, dijo Bjorn Johansson, responsable de la firma de selección de ejecutivos de Zúrich que lleva su nombre.


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