Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 26 Marzo, 2014

Podría expropiarse toda la cuadra al suroeste de la Asamblea para este efecto (nuevo edificio). Pagar conforme al avalúo para que los propietarios puedan ser desplazados


Pizarrón

El edificio legislativo

Probablemente si se tratara de años de existencia de un edificio, de cualquier naturaleza que fuera en la ciudad con más de 60 años, debería ser declarado Patrimonio Histórico y Cultural. Con ello casi toda la ciudad de San José y de cabeceras de provincias, o del interior del país estarían en la posibilidad de tal declaración. Pero este carácter no se define solo por esta antigüedad.
San José carece de placas conmemorativas recordando acontecimientos o situaciones, presencia de personajes importantes de la cultura, la política o la vida cívica nacional.
Por unas cuantas existentes no se cultiva con ellas esa memoria histórica y cultural de la Patria, que adolece también de la falta informativa básica en los estudios formales de primaria y secundaria.
La memoria concreta de estos edificios pasa casi a la categoría de leyenda urbana, aquí estuvo tal o cual edificio, o aquí vivió tal o cual personaje.
Un esfuerzo notable y digno de reconocerse es el que se está haciendo con frecuencia de caminatas por la ciudad, por barrios, por cementerios con explicaciones de arquitectos y personas que saben y conocen, y que contribuyen a formar una mejor y más sólida conciencia no solo de la ciudad, sino de sus espacios, sus edificios, sus rasgos arquitectónicos, sus influencias, sus significados, que permiten apreciar mejor el entorno urbano y la posibilidad de disfrutarlo y gozarlo.
Otro elemento importante es cuando se invierten grandes sumas en la restauración de algunos edificios que terminadas las obras resaltan no solo su propia belleza sino que contribuyen al mejor disfrute de las ciudades, de sus entornos, y hasta nos produce la sensación de mayor seguridad urbana.
El Edificio del antiguo Colegio de Sión, una joya arquitectónica y emblemática de la capital, se la apropió el Poder Legislativo para mal acondicionar sus antiguas aulas en oficinas de diputados y otros funcionarios legislativos, sin que pueda considerarse el Colegio de Sión un auténtico y digno edificio legislativo. Es como una conejera.
El Estado le debe al Poder Legislativo un decoroso, decente y digno edificio donde se puedan alojar sus diputados, sin mezquindad alguna, con proyección al crecimiento necesario de diputados que no muy tarde habrá de determinarse según se llegue a establecer en su momento.
Diagonal a la esquina suroeste del actual edificio legislativo en una propiedad que le pertenece a la Asamblea, podría construirse la Torre de Oficinas de los diputados, calculada en crecimiento por lo menos para albergar el doble de los diputados actuales.
Se hizo un concurso ya resuelto para realizar esta nueva edificación de la Asamblea Legislativa, sin alterar la estructura existente, que la Oficina de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura rechaza, por lo que no procederá su realización.
Es el momento para de nuevo abrir esta discusión y realizar el edificio que haya que hacer en nuevo terreno, colindante o no con la actual Asamblea Legislativa.
Podría expropiarse toda la cuadra al suroeste de la Asamblea para este efecto. Pagar conforme al avalúo para que los propietarios puedan ser desplazados y cualquier inconformidad en el valor se dispute en los Tribunales y se pague, la diferencia que pudiere corresponder, en el momento que así se determine, sin atrasar las obras.


Vladimir de la Cruz