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Deficiente condición genera peligro al conductor ante dificultad para frenar
El 74% de las calles carece de adecuado agarre
• La red vial en buen estado alcanza apenas el 3%, alerta un estudio del Lanamme
• Investigación encontró además que los niveles de confort de las rutas es deficiente

Danny Canales
[email protected]

El 74% de la red de carreteras primarias no ofrece los niveles de agarre mínimos.
En las vías que presentan esas condiciones es muy difícil que el vehículo alcance a frenar de inmediato, pues tiende a derrapar.
El problema aumenta en la época lluviosa, como la que atraviesa el país en este momento, dado que la humedad le da un efecto jabonoso a la ruta.
La advertencia la dio el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), de la Universidad de Costa Rica.
El daño de las calles se comprobó tras estudiar el nivel de agarre en 2.328 kilómetros de carreteras nacionales.
En la muestra se encontró que 1.726 kilómetros —el 74% de la red estudiada— presentó una condición de “muy deslizante” y “deslizante”.
La condición en otros 527 kilómetros fue regular. En tanto que la red en perfecto estado representa solo el 3,2% de los caminos evaluados.

El poco agarre que muestran las vías es producto del deficiente mantenimiento que han recibido por años.
La responsabilidad de mejorar el estado de las vías recae en el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi).
Para cumplir esa función a esa entidad se le gira parte de los tributos a los combustibles y al derecho de circulación de vehículos.
En los últimos dos años Conavi recibió más de $250 millones para sus tareas, pero el Lanamme encontró que el avance fue muy leve.
Se intentó conocer las obras que desarrolló Conavi para reforzar el agarre en las carreteras, pero al cierre de edición no habían devuelto la llamada.
El estudio de Lanamme concluyó también que el nivel de confortabilidad de los caminos es bajo.
Una vía con confort es aquella que no tiene ningún obstáculo que golpee el auto como huecos, grietas o reductores de velocidad, ex
plica el Lanamme.
Al respecto, la investigación reveló que solo el 0,17% (7,7 kilómetros) está en excelente estado, mientras que el resto de la red está entre regular y deficiente.
Una ruta que no ofrezca todas las comodidades a los conductores provoca un aumento en los costos de mantenimiento de los vehículos.
También incide en un aumento en el consumo de combustible y en la contaminación pues obliga a transitar a una velocidad menor de la permitida.
Para restituir el estado de las carreteras el Lanamme recomendó al Conavi invertir en la implementación de un sistema de administración de carreteras.
“Ese sistema debe determinar dónde, cuándo, cuánto y en cuáles carretera se debe invertir con prioridad”, expuso Roy Barrantes, coordinador del estudio vial.
Además sugirió reparar la red menos dañada para evitar que llegue al colapso y dejar las vías más malas para cuándo haya dinero suficiente para reconstruirlas.





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