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Domingo, 9 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


¡El país que deseamos construir para todos!

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 15 diciembre, 2017


Sinceramente

¡El país que deseamos construir para todos!

Han pasado los meses y los ciudadanos estamos ayunos de los planteamientos de la mayoría de los candidatos a la presidencia de la República. Han pasado los meses y son uno o dos candidatos los que han ido publicando sus programas de gobierno y sus ideas de cómo hacer un país mejor para todos, más próspero, más justo, más equilibrado en la repartición de su riqueza. Han pasado las semanas y los electores deseamos conocer de las metas a las que encaminarían los candidatos a este país de todos nosotros.

Esta campaña ha sido muy atípica. Entre los exabruptos de alguno, la pasividad de casi todos, la casi ausencia generalizada de ideas, programas, metas y la descripción de la ruta de cada partido hacia la superación del país, el entusiasmo de los electores se encuentra decaído. En realidad nadie tiene idea en qué dirección nos llevaría el que gane, como tampoco sabemos quién puede ganar.

El electorado ha sido conducido a sentir ira, desprecio, deseos de venganza, a buscar la destrucción de personas e instituciones. Los medios con sus linchamientos y los populistas con su demagogia han exasperado todos estos sentimientos y ocultado toda razón y toda idea. El ser humano es una mezcla de emociones y racionalidades pero en este momento el equilibrio se ha perdido hacia las emociones y se ha producido una clara ausencia de la racionalidad.

Empujar a las gentes a la emoción irracional, hacia la ira y la venganza ha sido una herramienta que pocas veces ha salido bien. Luego de usada y cuando se desea retornar a una normalidad de orden y racionalidad difícilmente se logra. Cuando se desborda la ira y se llega a la violencia nada ni nadie las detiene.

Hay muchas personas empujando la destrucción del sistema, de la institucionalidad y la legitimidad de la dirigencia política democrática del país. Si quienes desean reemplazar a los líderes políticos democráticos fueran próceres Costa Rica saldría favorecida. Los pretendientes son personas a las que un médico les describiría con la expresión …”de pronóstico reservado”.

¿Qué país deseo para mis hijos y para mis nietos, qué país deseo dejemos para el futuro? Algunas de las cosas que desearía ver fortalecidas son la justicia social, el equilibrio fiscal, el empleo pleno, el crecimiento suficiente como para llegar a ser pronto un país desarrollado. Quiero un sistema legal que nos genere justicia pronta y cumplida, seguridad ciudadana. Deseo sobriedad en nuestros gobernantes y seriedad en sus actuaciones, fortalecimiento de la familia, organización en excelencia de nuestro sistema educativo, progreso, paz, tolerancia y concordia.

Gobernar un país nunca es pelearse con todos y con todo, ya que el gobernante requiere de todos y de todo. Pelearse con quienes uno necesita es una tremenda falta de sentido común. Es claro que gobernar no es vencer sino que es convencer. Es claro que gobernar es educar nunca maleducar. Gobernar un país no es cosa de una figura política sino de los consensos que esta figura logre formar con quienes le rodean en la comunidad.

Esta campaña ha degradado la educación política de los costarricenses y dejará un sabor amargo a la ciudadanía hacia futuro. Educar es gobernar y entre más educación política tenga un pueblo mejor escogencia y mayor exigencia podrá hacer de sus gobernantes.

Construyamos un país todos los días. Elijamos a quienes nos puedan garantizar justicia, paz, concordia y progreso sostenidos. Elegir a quien se sabe y se percibe como una figura inconveniente para todos solo por ira es lanzarse en los brazos de la oscuridad.

Rechacemos de frente al populismo.

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