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Sábado, 17 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


El gas natural es parte de la transición energética mundial

Roberto Dobles [email protected] | Lunes 26 febrero, 2018


El gas natural es parte de la transición energética mundial

La transición energética es un proceso continuo de cambio que es “impulsado por los avances de la civilización”. Los adelantos tecnológicos crean “una ruta energética clara e irrevocable hacia adelante” y revelan “cuáles son las fuentes de energía y las tecnologías que serán las ganadoras y las perdedoras más probables” en el tiempo.

Esta evolución se plasma en Eras Energéticas (y etapas dentro de las Eras) que generan cambios importantes en la composición de la matriz energética, los cuales son intensivos en capital y en tiempo (décadas).

Junto con otras fuentes de energía que también han venido ampliando su participación en la matriz energética mundial, como la energía solar (proveniente del gas hidrógeno que se quema en el Sol) y la eólica (proveniente del movimiento de los gases que forman la atmósfera), el gas natural es un importante impulsor de la Era de los Gases Energéticos que marcará el siglo XXI.

Esta nueva Era que está emergiendo ha venido desplazando progresivamente a la Era de los Líquidos Energéticos (dominada por el petróleo), la cual a su vez desplazó del primer lugar a la Era de los Sólidos Energéticos (dominada por el carbón) poco antes de la segunda mitad del siglo pasado.

Los estudios en el mundo muestran que el gas natural, que es actualmente la tercera fuente de energía del mundo, va a desplazar al petróleo de aquí a unas décadas para convertirse en la principal fuente de energía primaria del mundo.

La International Energy Agency señala en su reciente informe sobre las perspectivas mundiales de energía en el largo plazo, titulado “World Energy Outlook 2017: A World in Transformation”, que “el uso del gas natural crecerá en un 45% de aquí al año 2040”.

Un amplio estudio publicado bajo el título “La Gran Transición Energética” indica lo siguiente:

  • “El gas natural es (actualmente) la única alternativa limpia… que es lo suficientemente escalable como para reducir (rápidamente) las importaciones de petróleo”.
     
  • “Es un combustible tecnológicamente bien establecido, versátil, globalmente abundante, y listo para hacerles frente a los dilemas energéticos y ambientales del mundo”.
     
  • “Ningún otro combustible puede ser escalado para desplazar al carbón y al petróleo en cantidades suficientes y al ritmo necesario para estabilizar el cambio climático en las próximas décadas”.
     
  • “El gas natural no solamente es compatible con la energía solar, la energía eólica y el hidrógeno, sino que también es un catalizador para aumentar el uso de estas fuentes de energía”.


Al ser la energía solar y la eólica altamente intermitentes en el tiempo, el gas natural es una fuente de energía firme de bajo costo. En muchos países provee el respaldo energético barato que estas dos fuentes renovables necesitan para poder crecer rápidamente.

Por esta razón, el gas natural se ha convertido en una fuente de energía “hermana”, “amiga” o “aliada” de las energías renovables porque potencia su desarrollo a través de un respaldo de energía firme de bajo costo y de muy alta confiabilidad.

  • “El gas natural continuará creciendo rápidamente en la matriz energética y se convertirá en nuestro principal combustible puente en la ruta hacia el logro del objetivo final de energía sostenible que la humanidad busca”.
     
  • “El gas natural es un gran paso hacia el hidrógeno… porque su infraestructura puede ser utilizada para introducir y distribuir luego el hidrógeno, que también es un gas”.
     
  • “En el largo plazo, el gas natural es el combustible puente hacia la economía del hidrógeno”.
     
  • “El hidrógeno y la economía del hidrógeno deberían ser la meta (energética) final de la humanidad”.
     
  • “Al seguir el camino natural de la tecnología, el mundo se moverá más rápido hacia la Era de los Gases Energéticos y hacia nuestro objetivo energético final de crecimiento económico sostenible”.


Al igual que otros estudios internacionales, este es claro en revelar el rol clave que está teniendo el gas natural como combustible puente, el cual es adicional y complementario al rol que están teniendo otras opciones renovables que forman parte de esta nueva Era energética (solar, eólica, etc.).

El rol del gas natural como combustible puente en la primera etapa de esta nueva Era de transición energética es consecuencia de varios factores, como su bajo costo, su gran abundancia a nivel mundial y el hecho de que es mucho más limpio que el petróleo.

Además, el gas natural puede sustituir rápidamente y con bajo costo al petróleo y al carbón en casi todos equipos que actualmente consumen estas dos últimas fuentes de energía, lo cual acelera la transición energética en estos usos con los mismos equipos actuales.

Lo anterior está sucediendo sin perjuicio de los cambios de los equipos de consumo energético que van ocurriendo en un proceso paralelo de la transición energética que es mucho más lento y de mucha más alta inversión. Ambos procesos se complementan en el tiempo.

El rol de combustible puente del gas natural es suplementario y no contrario al creciente desarrollo que están teniendo las fuentes renovables de energía, particularmente aquellas que están relacionadas con la Era de los Gases Energéticos, como la energía solar y la eólica.

En este rol de combustible puente, el gas natural está generando además en los países productores grandes cantidades de recursos fiscales y no fiscales y altos niveles de competitividad, lo cual impulsa, entre muchas otras cosas, el desarrollo económico y social, la generación de empleo, la estabilidad fiscal, las energías renovables y la transición energética como un todo, la cual incluye el desarrollo de una infraestructura multimodal moderna de transporte público y privado enfocada en la movilidad eléctrica.