Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 28 Noviembre, 2017

Reflexiones

El colibrí que debemos imitar

Una vez en la Selva los animales se angustiaron y asustaron por la presencia del fuego en el bosque, como es de esperar, todos corrían para protegerse; son los animales más grandes y rápidos los primeros en pasar el río y ponerse a salvo de aquel espantoso fuego que se comía la Selva y todo lo que estuviese a su paso. Pero de pronto, un colibrí cargaba de manera angustiada toda el agua que podría en su pico desde la orilla del río, y con gran fuerza y fortaleza, intentaba apagar el fuego del bosque. Los animales más grandes le gritaban en son de burla, eres un iluso si pretendes apagar el fuego con tu pequeño pico, tú no tienes la fuerza suficiente para hacerlo y seguramente no podrás lograrlo. Así es, dijo el Colibrí, con una voz pausada al resto de los animales presentes, seguramente no podré apagarlo pero al menos estaré consciente de que di mi mejor esfuerzo e hice lo correcto.

Quisiera llevar esta fábula o lección del bosque a lo que estamos viviendo en el país en medio de una campaña electoral claramente incendiada por las consecuencias del cementazo y otros tantos escándalos de nuestros gobernantes. Ahora que todos salen corriendo y reclaman justicia y se dicen puros e inmaculados, ahora que el bosque se quema, ahora que todos se desesperan por buscar un salvador, necesitamos más colibrís y menos jauría. Requerimos personas y grupos sociales que construyan y no que destruyan, que aporten en acuerdos y voluntades para avanzar, que propongan ideas nuevas y que acompañen con rectitud y honestidad sus compromisos.

Ahora que el país requiere avanzar y dar pasos significativos es que tenemos que ser capaces de saber que el bosque, nuestra patria, se incendia tanto por quienes provocan el incendio como por aquellos que corren y huyen como si no fuera con ellos, aquellos que no quieren sumarse y debatir, participar y discutir, votar con discernimiento por lo mejor de la oferta electoral. La patria es de todos y cada uno debe contribuir a su bienestar.

Seguramente los candidatos y candidata, así como, todos aquellos que han puesto su nombre para aspirar a diputaciones y puestos de elección popular en esta campaña electoral, se sentirán como el colibrí, haciendo lo posible por construir la patria, en medio de todos aquellos que con su indiferencia prefieren el lugar cómodo de la crítica destructiva, de la abstención o de la indiferencia ante lo que está pasando. Todos ellos sin quererlo están dejando que el país se incendie y lo peor aún, atizan día a día las llamas para que el proceso sea más rápido. No, costarricenses, el país requiere personas valientes y capaces de comprometerse con honestidad. Escuchar, preguntar y construir es la única salida, no se vale seguir en la posición más cómoda de criticar y de esperar que sean otros los que resuelvan. Ahora requerimos más colibrís y menos de los otros animales del bosque.

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