Editorial Día Internacional de la Mujer
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Quizá por haber tenido una carrera de tanta exposición pública a nivel internacional, en mi desempeño como periodista y presentadora de la cadena CNN, muchos pensarían que podríamos habernos convertido en algo así como seres intocables. Pero lo cierto es que, como me ha correspondido vivirlo en carne propia, al igual que en todos los tipos de empleo, también somos vulnerables al despido.
La diferencia con muchas otras personas que en estos momentos se encuentran en una situación similar, podría ser la ventaja que da una imagen televisiva y cómo eso puede contribuir a facilitarnos encontrar nuevas oportunidades.
Pero no escribo este artículo para referirme a mi caso, sino que deseo aprovechar la conmemoración del Día Internacional de la Mujer para ser la voz de todas aquellas que están desesperadas porque no encuentran trabajo, o porque no saben a qué puertas tocar o a quién podrán recurrir.
Con cierta regularidad recibo mensajes de estas mujeres, que claman por apoyo y consejo.
Me llamó la atención recientemente el relato de una mujer cartaginesa, quien me comentó su experiencia: ella intentaba conseguir financiamiento para impulsar su pequeño negocio. Durante la presentación de requisitos para el préstamo, le pusieron una serie de obstáculos y al final, según su propio relato, le respondieron que lo mejor que podía hacer era traer a un hombre que la respaldara financieramente.
Ciertamente, ésta es una fecha para recordar a tantas heroínas que nos han abierto el camino. Y sin cuyos aportes no habríamos llegado hasta aquí, donde podemos votar, educarnos, dirigir empresas, instituciones y gobiernos. Pero como nos muestra la realidad cotidiana de tantas de nuestras mujeres, queda mucho por hacer, sobre todo por quienes sufren y añoran en silencio, simplemente una oportunidad para demostrar todo lo que valen y todo lo que pueden hacer por nuestra sociedad.
Es momento de apoyarnos, principalmente unas a otras, y que todos reflexionemos acerca de cómo podemos impulsar y respaldar más el desarrollo de las mujeres. Está comprobado que una mayor equidad de género repercute no solo en un mayor crecimiento económico, sino en una mejor distribución  social de los ingresos.
También por ello es claro que, aunque autoridades internacionales han aplaudido los esfuerzos por los avances alcanzados en defensa de las mujeres, es necesario que aumente el número de mujeres en puestos estratégicos, de mayor liderazgo, y no solo en labores de subsistencia.
Pero además es nuestra obligada misión la denuncia constante. Mientras unas tratamos de encontrar nuevas oportunidades profesionales, hay otras tantas mujeres que ni siquiera pueden pensar en ello porque viven en un infierno.
Los testimonios están a la mano. Según la ONU el 50% de las agresiones sexuales se cometen contra niñas menores de 16 años. Son cientos las historias de niñas que sufren en soledad total, en medio de la confusión y sin saber a quién gritar auxilio, el abuso transforma sus almas. Si conoces a alguna niña o joven que está sufriendo en este momento porque es abusada por algún miembro de su familia. ¡NO te quedes en silencio!
Y finalmente, no por menos relevante sino por sustancial, no puedo ni debo dejar de mencionar a ese gran grupo de mujeres, que desempeñan una labor esencial: ser madre y guía de la familia. Un papel vital para el balance del hogar y del mundo.
El Papa Francisco advirtió recientemente sobre el peligro que sufren las familias hoy en día y pidió fuerza, santidad y unidad. Muchas mujeres carecen de apoyo y aún así demuestran una fortaleza especial que proviene sobrenaturalmente. Para todas ellas también nuestro aplauso en esta fecha de celebración.
Es un honor para mí participar como invitada, por segundo año consecutivo, en esta edición especial del Diario La República, que realiza por cuarta vez esta valiosa publicación para celebrar el Día Internacional de la Mujer.
Debo destacar este ejemplo a seguir y cómo el Diario La República se esfuerza día con día por incluir para sus entrevistas y consultas a expertos, a igual número de mujeres que de hombres. Esta visibilidad contribuye, sin duda, a la equidad y a dotar de más fuerza, inspiración y seguridad a muchas otras mujeres que necesitan de este impulso.

Glenda Umaña
Editora invitada, edición Día Internacional de la Mujer.

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