Enviar
Afluencia de personas a eventos masivos demuestra un menor miedo al consumo
Ticos expanden gastos en entretenimiento
La mejoría en la situación económica redujo la sensibilidad que en su momento motivó a las familias a permanecer en casa los fines de semana
Sentimiento de prosperidad podría ser riesgoso en caso de que las señales no se concreten y las personas no tengan el ahorro para enfrentar un año austero

Conciertos, cines y actividades deportivas han ocupado la agenda de los costarricenses en los últimos meses.
Muchos de estos eventos han sido vendidos en su totalidad, a pesar de que los precios podían llegar incluso a los $100 por persona.
Los ejemplos sobran: las entradas para el concierto de Joaquín Sabina por realizarse el 11 de mayo ya están agotadas, y esto motivó a programar un segundo espectáculo.
Igualmente sucedió con Metallica que será el 7 de marzo, y se espera un fenómeno similar con otros eventos programados para lo que resta de este mes y marzo; como ya sucedió con el evento de luchas libres de la World Wrestling Entertainment (WWE), que se realizó este mes en el Morera Soto y estaba casi al tope de su capacidad.
Igual se espera con el X Knights (Freestyle en motocicleta) y las tres fechas (20-27 de febrero y 6 de marzo) del Supercross que se realizarán en el redondel de Zapote.
Las causas se fundamentan en un cambio de discurso para 2010.
Por ejemplo, la mayoría de las empresas dejaron de despedir empleados a causa de la crisis, y las expectativas auguran un futuro alentador: inflación baja, recuperación del empleo y producción, incluso cambio de gobierno.
Igualmente, los precios de bienes básicos se han mantenido estables y por ello también el presupuesto de las familias. Existe cierto ahorro familiar generado preventivamente en el transcurso de 2009.
“El entretenimiento sigue siendo una válvula de escape en el cual las personas invierten, sabedoras de que genera satisfacción; (…) y es para eso, salir de la rutina y encontrar espacios que proporcionen relajamiento”, comentó Gustavo Sáenz, administrador general de Novacinemas de Repretel.
Esto ha generado mayor movimiento en los comercios relacionados con el mundo del entretenimiento, que se ven beneficiados por la afluencia de público a los eventos.
Si se toma el ejemplo de los cines, hay que ver que la afluencia de consumidores a los centros comerciales aumenta hasta en un 35% entre 4 p.m. y 8 p.m. gracias a las salas cinematográficas, de acuerdo con cifras que maneja Grupo Roble.
“Es increíble, pero uno va al cine y ve la gente con bolsas. Esa afluencia de personas impacta además a los restaurantes. Cuando Multiplaza abrió no tenía cines, y tras incorporarlos en la tercera etapa, tuvimos un componente atractivo en la visita de familias, que aumentaba cada vez que había una película interesante”, comentó Elisa Rojas, gerente de Mercadeo de Grupo Roble Internacional.
La novedad de los espectáculos y la necesidad de desahogo son factores que al final permiten al consumidor “darse la libertad de gasto”, aunque tenga un presupuesto ajustado.
Así llegó el musical “Cats” al país el año anterior, que fue un éxito en afluencia de público. La razón por la cual la gente responde con su asistencia, es porque “existe una mayor cultura de asistir a los eventos como forma de desahogo, y cuando el fútbol pierde, el costarricense busca opciones sustitutivas”, dijo Juan Carlos Campos, director de 28 Producciones.
Esa pérdida de temor al precio, y a salir a consumir podría ser provocada por el discurso de reactivación, cambio de gobierno y todos los mensajes que inyectan un sentimiento de prosperidad a la población, analizó Johnny Madrigal, coordinador del Indice de Confianza del Consumidor.
A eso se le puede sumar la expectativa de crecimiento productivo, la cual augura una mejor situación para el empleo; siendo este un factor vital para el bienestar familiar.
Por lo pronto, los costarricenses no dudan en expandir su presupuesto, luego de un año de mucha mesura en sus gastos.





Daniel Chacón
[email protected]
Ver comentarios