Discusión sobre licencias enloda aval a marihuana medicinal
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El proyecto de ley sobre marihuana medicinal y la explotación del cáñamo con fines industriales volvió a punto muerto, tras la discusión que enfrenta a Marvin Atencio, del Partido Acción Ciudadana (PAC), con los legisladores Edgardo Araya y Frank Camacho, del Frente Amplio (FA).

Aunque los frenteamplistas apoyan la idea de que la marihuana pueda ser utilizada con fines medicinales por enfermos, no respaldan la vía de Atencio para hacer esto realidad.

Los legisladores interpusieron más de 300 mociones para discutirlas en la Comisión de Asuntos Jurídicos, presidida por el liberacionista Juan Luis Jiménez.

Aunque Atencio las calificó de injustificadas y como un “voto de protesta”, tanto Camacho como Araya respaldaron las mociones, aunque lo que más les interesa discutir es el tema de las licencias.

En el proyecto presentado por Atencio se señalan tres categorías de licencias para la explotación del cannabis con fines medicinales. Estas se distribuirían en 42 concesiones de acuerdo al nivel económico del productor con tres escalas de precio: $150 mil, $75 mil y $35 mil.

Araya dice que las mociones interpuestas pretenden evitar un oligopolio que controle la producción de marihuana en el país y su intención es que la Caja de Seguro Social sea la única encargada de este tema.

“Se pretende dar el control de la producción a unos pocos… No sé cuál es el afán de beneficiar a las grandes empresas. Yo no voy a formar parte de eso”, declaró Araya.

Desde su redacción, el proyecto tiene la intención de generar empleo y recaudar impuestos a través de la explotación del cannabis y el cáñamo, por lo que Araya propuso que se le permita a la Caja destinar parte de su producción a farmacias privadas para generar beneficios al Estado.

El frenteamplista incluso sugirió que se permitiera la importación de medicinas a base de esta planta si urgía tratar médicamente con la concentración del cannabis.

Atencio, por otra parte, defendió la naturaleza del proyecto, y alegó desconocimiento de sus colegas en materia de salud y regulación.

“Ellos (legisladores del FA) no entienden que el ente rector en materia de salud es el Ministerio y no la Caja”, dijo Atencio en relación a la propuesta de Araya.

Atencio también defendió el costo de las licencias en el hecho de que solo empresas con muchos recursos son capaces de generar medicinas de calidad, y que las concesiones no se pueden dar a cualquiera.

Al legislador del PAC también le preocupa que el FA quiera insertar otro proyecto que incluya autocultivo y consumo recreativo, que desvirtúe la naturaleza de la iniciativa que él impulsa desde la Comisión de Jurídicos.

Tanto Camacho como Araya negaron que esto fuera así, aunque el excandidato presidencial no descartó que en el futuro pueda impulsar la regulación del consumo recreativo y el autocultivo, pues ya existe jurisprudencia en este asunto.

Los legisladores de la Comisión de Jurídicos acordaron dar un receso de dos semanas al proyecto para volverlo a discutir, con el fin de dictaminarlo y enviarlo a votación. Este proyecto se discute en la Asamblea desde 2014.

Licencias de la discordia

El proyecto establece tres tipos de licencias para la explotación comercial de la marihuana y el cáñamo:

  • Categoría A: Son ocho concesiones y el 50% de la producción total. Costo: $150 mil
  • Categoría B: Son 13 concesiones y el 35% de la producción total. Costo: $75 mil
  • Categoría C: Son 21 concesiones y el 15% de la producción total. Costo: $35 mil

Fuente: Proyecto de ley


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