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Sábado, 19 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


¡Deseo de destrucción!

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 13 septiembre, 2019


Sinceramente


Los costarricenses nos hemos transformado en hábiles críticos y muy pobres proponentes. Somos francotiradores en el amplio sentido de la palabra. Disparamos a todo lo que se mueve y nos acreditamos todo aquello que cae en el camino. Buscamos cualquier argumento a la mano para hacer críticas, poner zancadillas y formular oposición moral, pseudo técnica o ideológica a quien está ofreciendo argumentos o soluciones. Alternativas a lo criticado no se leen ni se escuchan.

Así nos oponemos a los impuestos crecientes, pero no estamos de acuerdo en la reforma estructural del estado. No estamos de acuerdo en el incremento del gasto público pero levantamos la voz ante la sugerencia de despidos y cierre de instituciones. Estamos en desacuerdo con que el presupuesto nacional a través de impuestos y préstamos pague pensiones, excepto la del régimen en el que recibo la mía. ¿Impuestos mayores? Siempre que los paguen otros.

Deseamos infraestructura nueva y eficiente, pero rechazamos nuevas deudas para construir la misma. No deseamos despedir personas ni cerrar instituciones, pero rechazamos modificaciones que tiendan a evitar que los disparadores del gasto no crezcan porcentualmente sino en una suma fija como en el caso de los pluses. Nadie desea ceder en nada.

No más deuda dicen los opositores y escriben y vociferan, pero no podemos pagar las deudas contraídas ni los intereses y se requieren nuevas deudas para refinanciar la actual. También se oponen a eso. ¿Cuál es la alternativa que ellos proponen? Ninguna de ninguna clase. Señalan que esas deudas las hicieron en el pasado y que esos partidos no los representan, como si el estado no tuviera solución de continuidad. ¿Desean que no paguemos y reneguemos de las deudas? No toman posición, solo critican lo que se hace sin exponer alternativa. Pensar y proponer no es sencillo, el camino fácil es criticar.

Alguno ha asegurado en mi muro en comentario hecho a algún planteamiento, “Veo que está a favor de este gobierno nefasto y dictatorial.” ¿Dictatorial? La Constitución Política está en vigencia, el Poder Judicial también, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo funcionan. ¿Tendrá idea el que esto escribe qué es una dictadura? Otro agrega: “Lamentablemente el PAC nos engañó y el país voto por engaño y hubo fraude electoral también…” ¿Fraude electoral? ¿Y quién comprobó este fraude? En realidad nadie votó engañado sino que votaron los electores contra un candidato fundamentalista cristiano cuyo mentor agredió de palabra a la Virgen de los Ángeles y el pueblo rechazó todo ello. Y esa afirmación de que hubo fraude, repetida hasta el cansancio sin pruebas ni argumentos ni denuncias ni siquiera indicios, destruye y no hay alternativa expuesta. “Así que la democracia ya murió” afirma otro. La democracia no ha muerto, estas personas perdieron una elección presidencial en segunda ronda en la que la diferencia del ganador sobre el derrotado fue de más del 20% de los sufragios.

Nadie repara en el daño institucional. Nadie repara en el daño a la democracia. Nadie asimila que en la vida todo se devuelve y que si llegaran a ganar en el futuro estas personas opositoras ya dejaron ellas diseñado el camino de destrucción que seguirían sus futuros opositores.

Nos ha invadido el deseo de destruir. Sin reflexión ni cuidado por lo que el país ha logrado hacer y construir, la extrema izquierda desea destruir y la derecha alternativa y fundamentalista lo busca afanosamente. Nadie hace oposición señalando alternativas, nadie ofrece argumentos, nadie expone ideas.

Debemos hacer un alto en el camino para analizar las furias y pasiones desatadas que algunos cultivan y con las que otros seducen al pueblo. Estas furias y estas calumnias terminarán por acabar con la democracia y con nuestro sistema.

Primero destruyeron la legitimidad de la dirigencia democrática del país. Luego destruyeron el bipartidismo, ahora arremeten contra el sistema mismo incurriendo en sedición. Las minorías tratan de doblegar la institucionalidad y la democracia.

Mal vamos, y si los que están en estas lides no cambian y perseveran en la desestabilización, pues lograrán sus objetivos. Lamentable no han leído la historia de la Caja de Pandora y cómo abierta la misma, las furias que allí se guardaban no regresan a ella jamás.

Aprovecharse de la ignorancia, aseverar la mentira, transformar en virtudes las falencias, destruir sin tener alternativas a lo que se combate es lanzarse sin paracaídas y hacer que otros se lancen al vacío de igual manera.

Emilio R. Bruce

Profesor







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