Humberto Pacheco

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Martes 26 Agosto, 2008

TROTANDO MUNDOS
Desarrollo Sostenible y Sostenido

Humberto Pacheco

Dada nuestra línea de pensamiento y las veces que hemos manifestado la necesidad de dejar el parroquianismo para entrar en un mundo desarrollado, nos resultó muy grato asistir a la presentación de una valiosísima obra titulada Ensayos de Baar, de Roberto Artavia Loría. Está dirigida a describir lo que podemos esperar como planeta, como región y como país en los próximos diez años, los cambios sustanciales que se darán y cuál podría ser la dirección adecuada de nuestros esfuerzos. Dado el calibre escolástico del autor, nos vinimos de Playa Grande para asistir al evento. Stephan Schmid Heini, en sí merecedor a la eterna gratitud y admiración de América Latina por su incansable lucha en pro del desarrolló de esta región, exultó la virtudes del autor y su trayectoria por el INCAE y por otras organizaciones de desarrollo social.
La obra impresionará a quien la lea. El primer tomo fue capaz de secuestrarnos hasta el final y despertar la necesidad de seguir con los otros tan pronto el escaso tiempo disponible nos lo permita. Su estilo tiene el sello que como orador le imprime el autor a sus presentaciones, lo que hace que sus auditorios lo escuchen con la misma pasión con que expone sus claros puntos de vista.
Durante el evento no pudimos dejar de recordar a un costarricense con cuya amistad en vida nos honramos, Walter Kissling Gam. Vivió íntimamente ligado a las ideas, las personas y las instituciones involucradas en el proceso que menciona Roberto. Fue llamado a dirigir una de las compañías Fortune 500, las empresas élite de los Estados Unidos, y en ese período desarrollamos con él una grata relación como amigos y como asesores. Cuando regresó a Costa Rica después de su exitosa gestión, a “devolverle algo de lo mucho que le había dado”, invitó a un grupo de empresarios nacionales a impulsar la responsabilidad social empresarial, entonces poco más que una teoría. Con él tuvimos el honor de fundar y de servir en la junta directiva de AED, lo que nos permitió participar de la labor que desarrolla la entidad y verlo interactuar con el clan del INCAE, otro de sus amores.
Ojala que bastantes jóvenes lean la obra de Roberto y se les despierte el deseo de hacer bien las cosas, pero de hacerlas ya porque, coincidiendo con el autor, sentimos que el tiempo es cada día más escaso. Oyéndolo, pensaríamos que es fácil poner en práctica las recomendaciones de Roberto. El señor Presidente, presente en el acto, sin duda estaría pensando lo contrario.
Cuando despertamos a titulares como el de los veintinueve millones de dólares que- totalmente injustificados- costará de más el muelle de Caldera porque fuerzas oscuras han impedido su desarrollo oportuno; cuando descubrimos que el ICE no puede cobrar garantías millonarias porque no se hicieron bien las cosas por razones no del todo claras; cuando vemos una provincia entera secuestrada por sindicatos a los que les tienen que pagar para que cumplan obligaciones por los que ya les habían pagado; cuando vemos que los esfuerzos de una Ministro de Obras Públicas que ha hecho bien las cosas son diluidos por los responsables de reparar las vías pues les ponen caldo de pollo y la mala calidad, que no la lluvia como erróneamente dicen a veces los locutores deportivos, las daña, realizamos cuán difícil será para este pueblo indiferente salir del subdesarrollo y posicionarse de la mejor manera en ese cambiante e inhóspito mundo que describe Roberto.
Conste, no es el Presidente quien tiene que sacarnos del subdesarrollo; eso es un resabio del paternalismo enfermizo en que vivimos. Somos todos y cada uno de nosotros sacando la tarea.

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