La posibilidad de que la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ingrese al mercado privado de venta de medicinas es vista con recelo por José Gatgens, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica.
La CCSS ha tenido problemas de desabasto de medicamentos en múltiples ocasiones, por lo que no se puede descartar un problema nacional en caso de que decida ingresar al mercado de fármacos.
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Por otra parte, su incursión podría derivar en un aumento del contrabando y falsificación de medicinas con el sello de la institución.
Gatgens señala que este es un tema "sensible" que debe discutirse a nivel nacional y por ello, hace un llamado a la institución a informar abiertamente sobre el proyecto piloto que tiene para vender 123 medicinas.
¿Qué opina del plan piloto de la CCSS para vender pastillas y bajar el precio de los medicamentos?
El Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica, en principio, siempre apoyará cualquier iniciativa que pueda impactar en bajar el precio de los medicamentos y beneficiar a los pacientes.
¿Cuáles serían 3 beneficios y 3 puntos en contra de una propuesta como esta?
Para que el plan sea beneficioso, debe cumplir con lo siguiente:
- Acceso: Que pueda llegar a la mayor cantidad de población posible.
- Calidad: Que los productos que vayan a participar cuenten con los controles y certificados adecuados que avalan su calidad.
- Cadena de suministros: Que responda a los lineamientos técnicos profesionales y asegure que el medicamento llegue al paciente de manera óptima.
Por otra parte, nos preocupa lo siguiente:
¿Debería establecerse un límite en el campo de acción de la CCSS en esta tarea eventualmente?
Sí, deben estar claras todas las reglas del juego. Hasta ahora, no se ha recibido un documento oficial que hable de la propuesta. Siempre hay que tener cuidado en el balance de servicio cuando el Gobierno desea competir directamente en el mercado privado.
La CCSS es una institución con un presupuesto de ¢5 billones al año, ¿es legalmente posible que la institución entre en un proceso de compra y venta de medicinas cuando en teoría no le corresponde esta labor, sino atender la salud de los usuarios con servicios y no productos?
Por eso hablamos sobre el tema de desenfoque institucional. Hay muchas prioridades que atender por parte de las autoridades de la CCSS antes de pensar en competir en el mercado privado de medicamentos.
¿Puede ser esto el principio de un monopolio en el mercado de medicinas?
Sería aventurado hacer esa afirmación. Hay que revisar el modelo con detalle, y es conveniente que la institución entregue el documento oficial del proyecto a los medios de prensa y grupos interesados.