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Viernes 28 Marzo, 2014

No queremos más gobernantes para grupos “selectos” en un país donde todos, necesitamos de las mismas oportunidades


Derechos y deberes

El próximo 6 de abril iremos a elegir un nuevo Presidente de la República recordando que existen derechos y deberes para gobernantes y gobernados. Por suerte, Costa Rica despertó y sus nuevas generaciones no están ceñidas a un solo partido político como sucedió en el pasado. Después de los últimos acontecimientos en el país, los costarricenses no estamos como para hacer la vista gorda y menos domesticados, como dijera en alguna ocasión un querido mandatario.
Acontecimientos como la corrupción, enriquecimiento ilícito, los enfermos por las drogas, el crimen organizado y el aumento de sicarios, tenemos que solucionarlos, no cruzando los brazos, sino asistiendo a las urnas a votar, a elegir a la persona que pueda dar el cambio y vuelva a Costa Rica adonde siempre estuvo.
Esta será la ocasión para exigir respeto y deberes a quien gobernará los próximos cuatro años a esta nación. No queremos más gobernantes para grupos “selectos” en un país donde todos, necesitamos de las mismas oportunidades, los mismos derechos y las mismas obligaciones.
Exigiremos un gobierno para el Estado, para Costa Rica y no para beneficio de privilegiados, menos, para quienes gobiernan.
Procuraremos que se respeten las leyes, la Constitución Política para los ciudadanos comunes y corrientes, para la cultura y la libertad de expresión, que sea acorde para todos, pero también, considerando a quienes no estén de acuerdo.
En una democracia como la costarricense, todo esto es posible si hay buen gobierno. Mano dura contra quienes cometen abusos como la usurpación de terrenos en los derechos de vía del ferrocarril, culpables del atraso en el progreso de las comunidades, como también las invasiones de terrenos, cuyos propietarios, pagan los impuestos.
No más alcahuetería con la propiedad del Estado como la que se presenta en la Vuelta del Fierro, carretera a Cartago, donde irresponsablemente puede haber una tragedia y menos permitir precarios en lugares con ausencia de servicios mínimos para el asentamiento humano.
En este país resulta fácil cerrar una calle completa y transformarla en un mercado de artesanías (Plaza de la Democracia), como es fácil también tomar un bulevar y convertirlo en parqueo a vista y paciencia de la Policía Municipal.
También para el MOPT es fácil ignorar el caos vial a toda hora en Avenida Segunda, costado Sur del Museo Nacional, en terrenos ya expropiados y que por esta inoperancia, no se puede ampliar la calle que produce los taponamientos.
El gobernante que vamos a elegir este 6 de abril tendrá que llegar con una idea clara de lo que ha pasado y puede seguir pasando si no toma cartas desde el comienzo.
No puede ignorar la existencia del narcotráfico, corrupción en el gobierno y muchos otros males, pero lo que menos puede ignorar es que los costarricenses queremos un cambio y pronto.
La “tetita” que ha enriquecido a tantos será la primera medida a eliminar. Costa Rica necesita cambio de timón…


Cordial saludo

Dr. José Eliseo Valverde Monge