María Luisa Avila

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Jueves 29 Agosto, 2013

Mis críticos decían que “ni remotamente los escolares de la meseta central iban a tener riesgo de adquirir la infección”. Qué suprema y peligrosa ignorancia


Tricotomía

Dengue: los hechos se repiten


Recordar la historia del mundo, del país y la propia es un ejercicio fundamental, para no repetir errores, sin embargo esta parece ser una tarea compleja.
Cuando analizamos lo que ha pasado en Costa Rica con la investigación clínica y con la epidemia del dengue, vemos como los hechos se repiten y cada cierta cantidad de años, las discusiones son las mismas.
La charla magistral de apertura del Congreso Nacional de Pediatría 2013, la dictó don Leonardo Garnier y habló de la importancia del pensamiento lógico, que es el eje del pensamiento crítico y es extremadamente útil para sacar a la luz el error y establecer la verdad.
¿Podemos aplicar la lógica a la medicina, a la salud pública?, sin lugar a dudas sí podemos, y no solo podemos, debemos.
La ley de investigación clínica sigue entrabada en la Asamblea Legislativa, el dengue de nuevo se convierte en una gran amenaza para la salud, la vida, el turismo y por ende la economía del país.
¿Qué nos ha pasado como sociedad que seguimos sin lograr consensos en temas importantes? Seguimos repitiendo los mismos desgastados discursos, las mismas obsoletas recetas, seguimos retrocediendo tres pasos, cada vez que avanzamos uno. Ergo, no aplicamos la lógica.
Ambos tópicos han sido desde hace muchos años de mi absoluto interés profesional, realicé investigación clínica y por mi especialidad médica atiendo casos clínicos de dengue y he hecho investigación al respecto.
Como cualquier médico soy una ferviente y disciplinada lectora, y como lectora crítica y con lógica, de lo que leo debo extraer una aplicación práctica para la salud global o individual.
Pues bien, a raíz de ambos temas, recordé un hecho que data de hace más de una década. En una entrevista hice alusión al dengue y a la investigación clínica y a la necesidad de contar con una vacuna.
Ello me valió ataques e investigaciones por un grupo de personas que de ambos temas nada sabían. La descalificación sufrida fue porque tuve “la osadía” de decir que en San José íbamos a tener dengue, basada en publicaciones de la prestigiosa revista Scientific American. Mis críticos decían que “ni remotamente los escolares de la meseta central iban a tener riesgo de adquirir la infección”. Qué suprema y peligrosa ignorancia.
Hoy la historia sigue igual, hoy el país carece de una ley de investigación biomédica que nos permita generar conocimiento, el dengue sigue cobrando víctimas y generando altos gastos y las excusas siguen siendo las mismas.
¿Qué nos falta?, a lo mejor lógica, menos mezquindad, más lectura, más estudio, más pensamiento crítico y quizá más visión de largo plazo. Los malos y los mediocres que siempre han existido no pueden ir ganando la batalla.
Hoy Costa Rica y sus habitantes sufren la ausencia de investigación biomédica, cuyas consecuencias quizá sean más evidentes a mediano y largo plazo.

María Luisa Ávila