Débil como el vidrio: nuevo Gobierno
En reiteradas ocasiones Johnny Araya, aspirante por el PLN, ha destacado sus cualidades de diálogo y negociación. Él espera tender puentes con la oposición para gobernar. Gerson Vargas/La República Archivo/La República
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Tendrá poco margen de acción para sus proyectos en Asamblea

Débil como el vidrio: nuevo Gobierno

Ningún partido lograría cantidad de legisladores para gobernar sin sobresaltos

Sin importar quien asuma la Presidencia de la República en mayo de 2014, el nuevo mandatario tendrá que lidiar con un parlamento fragmentando y con poco margen de acción para impulsar sus proyectos.

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Por esta razón, las negociaciones con otras fuerzas políticas serán de capital importancia para el nuevo Gobierno, concuerdan varios analistas consultados.
El hecho de que las fuerzas políticas estén prácticamente equilibradas entre Liberación Nacional, el Frente Amplio y el Movimiento Libertario a mes y medio de las elecciones, se traduciría en un Gobierno “débil” o “amarrado”.
Esto, porque ninguno de los partidos lograría alcanzar los 29 diputados en el Congreso, para aprobar sus iniciativas fácilmente.
“Si el nuevo gobernante decide ir solo en la consecución de sus proyectos, sin duda alguna será débil su administración y el estancamiento se agudizaría en el país. No obstante, creo que esto puede cambiar, pues hay muchos puntos de convergencia entre los candidatos y eso se puede aprovechar”, expresó José Carlos Chinchilla, analista de la UNA.
Desde que el bipartidismo llegó a su fin con las elecciones de 2002, el número de bancadas legislativas aumentó hasta ocho en Cuesta de Moras.
No obstante, los gobiernos de Abel Pacheco, Óscar Arias y Laura Chinchilla no lograron adaptarse a la nueva realidad política de Cuesta de Moras, explicó Manuel Rojas, analista político.
El quiebre del voto puede añadirle más confusión a la toma de decisiones en la Asamblea Legislativa, ya que se están dando situaciones que promueven las decisiones partidas, añadió el experto.
“Creo que mucha gente irá a votar contra José María Villalta del Frente Amplio por miedo a sus ideas socialistas, pero al mismo tiempo, no le van a dar el voto a Liberación para diputados, lo cual pondría en una situación compleja a un nuevo Gobierno liberacionista en caso de que este panorama se dé”, indicó Rojas.
El panorama que vislumbran los analistas es compartido por varios candidatos presidenciales.
Por ejemplo, Otto Guevara del Movimiento Libertario, ya indicó que si no logra impulsar sus proyectos en la Asamblea Legislativa por falta de apoyo, él acudiría a referéndums para que sean los propios costarricenses quienes tomen las decisiones.
La postura del candidato se debe a que “no podemos seguir con ese nadadito de perro en temas como la cogeneración eléctrica y los privilegios de los empleados públicos”.
“En la Asamblea Legislativa hay partidos que son expertos en atrasar por años las decisiones que el país necesita”, agrega Guevara.
Otro que tiene planes para evitar el estancamiento legislativo es Johnny Araya del PLN.
El verdiblanco planea hacer reformas al reglamento legislativo para establecer plazos de votación a los proyectos de ley, pero también, impulsará negociaciones políticas con actores de otros partidos.
En ese sentido, ha logrado sumar a su causa a Luis Fishman del PUSC, Patricia Pérez del Movimiento Libertario y los cuatro legisladores del PASE.
“Queremos un gobierno de unidad, de participación de todos los sectores, en el que la negociación sea el punto de partida de muchas decisiones”, agrega Araya.
Hasta el momento el PLN se mantiene a la cabeza con un 27% de apoyo electoral, seguido por Frente Amplio con un 23%.
En la tercera posición se encuentra Otto Guevara del Movimiento Libertario con un 11% de acuerdo con la última encuesta de CID Gallup para LA REPÚBLICA.
Más abajo de ellos están el PAC y el PUSC.

 

Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR

 



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