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Martes 26 Febrero, 2013

Las decisiones tomadas desde los altos mandos de la institución (CCSS) han favorecido el debilitamiento de la seguridad social del país. Sobre ellos recae, sin discusión, la mayor responsabilidad


De todos la Caja y de todos la crisis

En la escuela nos enseñan que el Dr. Calderón Guardia fue el principal impulsor para la creación de la CCSS y que se creó en 1941, pero nada nos enseñan de cómo cuidarla, o por lo menos, cómo no debilitarla.
Todos nos vanagloriamos de nuestra seguridad social y concordamos en que la Caja jamás debe desaparecer, pero muchos de nosotros no hacemos nada por ayudarla y seguimos nuestro día a día sin percatarnos de lo grave de la situación actual.
Todos nosotros como costarricenses y asegurados, como empleados de la Caja y futuros médicos podemos ayudar a que la situación mejore.
Sin duda alguna las decisiones tomadas desde los altos mandos de la institución han favorecido el debilitamiento de la seguridad social de nuestro país, y sobre ellos recae, sin discusión, la mayor responsabilidad.
Sin duda alguna los pocos médicos ignominiosos que no cumplen con su horario de trabajo, y que poco educan, también son responsables. Porque han olvidado su vocación y por culpa de ellos, al gremio médico completo se le ataca constantemente, achacándole culpas que, desde mi posición como estudiante, presente día a día en el hospital, no he observado en la mayoría.
Y esa mayoría de doctores, internos, residentes que laboran con eficacia, aun en feriados, en cansancio o en ayuno (ejemplos a seguir en mi carrera) sufren también las acusaciones injustas.
Y también algunos empleados de la caja, aquellos que cada minuto de trabajo lo traducen en dos de descanso, los que se incapacitan para tener vacaciones, todos ellos deberían también aceptar su responsabilidad.
Y aunque sea difícil de admitir, tampoco han ayudado los asegurados, los pacientes que solicitan medicamentos que no necesitan, o que no los toman y de esa forma su enfermedad se agrava y requieren más exámenes, más internamientos, más gastos para la CCSS.
Desde este punto de vista todos somos responsables, pero aún más importante, todos podemos ayudar a la solución. En nosotros está informarnos, concientizarnos, y cuidar el regalo que es la Caja para la seguridad social de nuestro país.
Cuando un médico enfrenta una enfermedad en el paciente, dentro de su ejercicio de análisis clínico está descubrir la causa de la enfermedad para así orientar su manejo.
Pero, cuando dar con el diagnóstico se vuelve casi imposible y la vida del paciente está en riesgo, se comienza con lo que se denomina “Tratamiento empírico”. Se orienta el manejo, pero ya que es sumamente difícil dar con el diagnóstico preciso, se comienza de una vez con un tratamiento, que se conoce, ayudará a resolver la situación crítica.
En la situación actual de la Caja, mucho tiempo, dinero, y campañas publicitarias se han ido en intentar señalar culpables, en buscar causas, y aunque es importante determinar la raíz del problema, muy poco se ha intentado comenzar con la solución.
En esa solución es la que podemos, y debemos, formar parte todos, ya que está en nosotros convertirnos en el tratamiento empírico de la Caja.

Berny Roldán Abellán
Estudiante de medicina UCR