Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 16 Marzo, 2015

Les recomiendo todo. Yo sigo navegando…


De la AMIA a Amalia Rosa, pasando por Carlos

Interesada en la investigación sobre la muerte de Alberto Nisman, el fiscal a cargo de la causa del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), encontré en Netflix un interesante documental sobre este horrible suceso.
Coproducido por History Channel y dirigido por Matías Gueilburt, “AMIA: La causa – 15 años sin justicia”, trata de explicar cómo el mayor acto terrorista de la historia argentina no solo sigue impune sino que, aparentemente, las víctimas no cesan.
Al terminar de ver el documental, Netflix, que ya conoce mis gustos porque somos íntimos, me recomendó “The Baader Meinhof Complex”, una excelente película que cuenta las actividades del grupo alemán Brigadas Rojas. Como ya había visto el filme opté por la segunda invitación: “Carlos”.
Aunque el tema también me resultaba interesante, el afiche de la serie y su grafía no me atraían. Pero estaba engripada, en cama y probar no cuesta nada. Empecé a ver el primer capítulo y no pude parar.
Producida por Daniel Leconte, periodista y productor de cine y televisión que ha estado al frente de más de 400 documentales con su empresa “Doc en stock”, “Carlos” cuenta 20 años de la vida del famoso terrorista venezolano, también conocido como “El Chacal”, que en los años 70 y 80 aterrorizó a Europa.
Con una dirección de arte cuidadísima y un relato apasionante, la miniserie dirigida por Olivier Assayas obtuvo un Globo de Oro en su categoría televisiva en 2011.
Aunque las actuaciones son destacadas, la composición de personaje que realiza el venezolano Edgar Ramírez es impresionante.
El talentoso actor pasa con gran naturalidad del francés al alemán a un español con el acento de su patria hasta el árabe; va de la belleza atlética a la gordura de un hombre abandonado a los placeres; construye un ser humano con todas sus contradicciones, en todas las tonalidades, sin la caricatura del “malo”. Más que merecido su premio como mejor actor revelación en Cannes.
La producción, dividida en tres capítulos de más de hora y media cada uno, relata un momento de la historia en que Irán, Irak, Siria y Libia ya jugaban un papel en la política internacional participando económicamente en el conflicto principal entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Interesante ver la lucha de poderes en ese momento y cómo han evolucionado hoy en día.
Como los primeros años en los que transcurre la serie los recuerdo bien, me deleité reconociendo lugares, hechos históricos, tendencias y, por supuesto, la música. “Yolanda” de Pablo Milanés aún sigue vigente y renovada; yo había olvidado “Paraguanera” de Alí Primera, y “Amalia Rosa”, el clásico joropo venezolano, regresó a mi memoria.
Lo busqué en Internet y de todas las versiones que descubrí una me fascinó, la de Perotá Chingó, un grupo formado por dos jóvenes cantantes argentinas, un percusionista brasilero y un guitarrista uruguayo.
Y les recomiendo todo. Yo sigo navegando…

Claudia Barrionuevo
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