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Viernes, 14 de diciembre de 2018



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Cuatro claves para tomar mejores decisiones

Incae [email protected] | Viernes 13 julio, 2018


Usted se levanta por la mañana y debe elegir qué desayunar, ¿cuánto demora decidiendo?, ¿uno, dos, cinco minutos? En cambio, decidir cuál carrera estudiar en la universidad o definir si se deben trasladar todas las operaciones de su empresa a otro país, implica mucho más análisis.

 La toma de decisiones a veces es un proceso complejo y se complica aún más cuando la persona no ha desarrollado la habilidad para decidir. Sin embargo, es posible adquirir esta destreza con la práctica. El especialista en estrategia y toma de decisiones, Ernesto Weissmann, recomienda identificar cuatro aspectos claves para mejorar la calidad de sus decisiones personales y profesionales.

 1. Los objetivos de la decisión: el primer paso es entender el propósito de la decisión, poner los objetivos sobre la mesa lo guiarán para llegar a una conclusión. A veces esto no es tan claro; por ejemplo, a nivel personal existen factores morales o familiares que pueden dificultar la definición de este objetivo.

A nivel corporativo, hay objetivos que se mezclan: los personales, los del equipo, del área o los de toda la empresa. Los intereses del departamento de Finanzas suelen ser distintos a los de Marketing y esto dificulta las cosas, lo mejor es tomarse el tiempo de aclarar el escenario antes de decidir. 

 2. Las alternativas: determine las alternativas de las que dispone y si no lo llevan al objetivo que definió, ni siquiera las considere en su análisis. Infórmese sobre cada una de ellas y no pierda tiempo en aquellas que no son viables.

 3. La incertidumbre: sus elecciones siempre acarrean cierto riesgo, así que defina los pros y los contras. Identifique y comprenda las variables más críticas que impactarán cada una de las alternativas, para no verse sorprendido por resultados no previstos.

 4. Planes de contingencia: establezca una o varias estrategias en caso de que la decisión culmine en un mal escenario, de forma que el daño sea controlable. Monitoree el riesgo que sea mayor y prepárese.

 Para Weissman, una buena decisión no se mide por los resultados, pues muchas veces son fruto de la suerte y, en otras ocasiones, hay errores que están fuera de su control y pueden generar consecuencias negativas. Lo importante es tomar decisiones a conciencia, sin permitir que el miedo o las emociones negativas del momento le afecten. Jamás se permita basar una decisión permanente en un sentimiento momentáneo.