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Viernes 28 Marzo, 2014

De ser un programa de subsidios por mérito, se convierte en un programa asistencialista proclive a ser clientelista


Crónica de una hipertrofia anunciada

Un medio nos informa que el Director Ejecutivo y la Presidenta de la Junta Directiva del Fondo renunciaron en estos días “por diferencias con junta directiva”. Personalmente hubiera deseado, por el bien de los estudiantes de escasos recursos becados, que esta situación no hubiera llegado allí.
Por ello, desde hace años he venido insistiendo en los yerros de su cuerpo colegiado y recordándole a la señora Presidenta su promesa de intervenir la Junta para no dañar el fin último del órgano cual es conceder becas a estudiantes de bajos recursos económicos.
Infortunadamente, la junta nunca fue intervenida y hoy hemos asistido a la salida de la presidenta de la junta y la de otro breve director ejecutivo.
La Constitución Política confiere al Poder Ejecutivo la potestad de intervenir a los órganos adscritos ministerialmente cuando hay problemas en su funcionamiento.
Eso nunca lo hicieron y dejaron caer en la devastación al Fonabe. La CGR fue advertida también, así como la DHR.
Ambas personas renuncian según la nota por el “berrinche hecho por este cuerpo administrativo, ya que cuestionaron un proceder respecto a una contratación para unos servicios de consultoría con Correos de Costa Rica, mismo que contaba con el aval de la Junta Directiva para que el proceso fuera realizado por estos funcionarios.
Pero al parecer, hace algunas semanas decidieron que el trámite final debería pasar por su refrendo, situación que no se dio”.
El desaguisado es tan mayúsculo que el más elemental conocimiento de la normativa nos hace ver que es inconveniente que alguien ocupando la presidencia de un cuerpo colegiado efectúe labores de línea, desempeñándose en un cargo de nivel determinativo; menos aún que lo efectúe junto con el Director Ejecutivo. Cualquier dependencia de auditoría lo puede señalar sin tener muchas luces.
¿Cuál es la conclusión con este calvario al que han sometido a Fonabe, ente rector en becas, mismo que el gobierno anterior despojó de la población becaria de secundaria para mandarla al IMAS y que sea este quien se encargue del otorgamiento de las becas sin saber siquiera si los beneficiarios están matriculados en algún programa y si tienen logro educativo?
La respuesta es contundente: de ser un programa de subsidios por mérito, se convierte en un programa asistencialista proclive a ser clientelista.
Hoy asistimos al descabezamiento del órgano de máxima desconcentración adscrito al MEP, con un apresurado nombramiento del encargado de proveeduría en la dirección ejecutiva.
Solo me queda la esperanza que si el partido oficialista llega al poder en las próximas elecciones, el Ejecutivo eche marcha atrás en las medidas del gobierno anterior cuando destruyeron al ente rector en becas.
Que se vuelva al espíritu de la ley Fonabe, en el sentido de que el otorgamiento de las becas sea por mérito para procurar la movilidad social ascendente de los estudiantes y futuros ciudadanos, de ejercicio total de su papel en un país inclusivo y solidario.

Julia de la O Murillo

Exdirectora ejecutiva de Fonabe