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Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Crisis masculina y poder femenino

Nuria Marín [email protected] | Lunes 08 marzo, 2010



Creciendo [email protected]
Crisis masculina y poder femenino

Hace unos meses describía cómo la crisis económica y financiera era una crisis mayoritariamente masculina. La razón de fondo: la crisis golpeó con especial fuerza actividades con amplia presencia masculina tales como la construcción y la industria manufacturera pesada, y con menor impacto sectores con mayor presencia femenina como lo son el sector público, la salud, la educación y los servicios.
El impacto fue tal que según el US Bureau of Labor Statistics el 80% de los empleos perdidos producto de la crisis pertenecía a hombres. Esta misma tendencia estuvo presente en los países integrantes de la Unión Europea donde se calcula se perdieron 7 millones de empleos masculinos.
Visto desde esta perspectiva, pareciera que no nos debería sorprender que al desagregar las cifras totales de desempleo en Estados Unidos (10.2) los niveles de desempleo de los hombres estén en el 11,2% en tanto que los de las mujeres “tan solo” estén en el 8,6%.
Valorando estas y otras cifras, valdría cuestionarse más bien si la reciente crisis económica, al menos en Estados Unidos y en otros países de la OECDE, fue un factor que coadyuvó o aceleró un proceso más profundo y revolucionario que viene gestándose desde hace varias décadas, como lo es el empoderamiento económico de las mujeres.
Mi impresión es que sí y en esta apreciación no estoy sola. Recientemente se publicó en la revista The Economist el artículo “The female power” (2 de enero 2010) en donde se desnudan indicadores altamente reveladores.
Por ejemplo en Estados Unidos las mujeres están próximas si no es que lo lograron ya a ser mayoría en la fuerza total. Hoy ocupan el 51% de los trabajos profesionales y para 2011 el número de mujeres en universidades sobrepasará al de hombres en 2,6 millones. Por otra parte, tanto en este país como los que integran la Unión Europea el 60% de los graduados universitarios corresponde a mujeres.
En términos empresariales y en el afán entre otros de una búsqueda de un mejor balance entre el trabajo y la familia, en Estados Unidos el número de emprendimientos empresariales de parte de las mujeres duplica los realizados por los hombres en la última década. Como resultado hoy las empresas propiedad de mujeres generan más empleo que las 500 empresas más grandes de ese país.
Desde luego aún quedan importantes retos por delante, entre los que sobresalen dos. Cómo lograr que las mujeres puedan ascender a puestos de alta dirección, en donde están totalmente subrepresentadas (2%-13%) y cómo superar la brecha salarial entre géneros, que actualmente ronda en promedio el 75%.
Sin demeritar la complejidad de ambos retos, hay que reconocer que las perspectivas para las mujeres resultan esperanzadoras. Gracias a los mayores niveles de educación y al impacto del envejecimiento de la población que significará menor recurso humano disponible, en la nueva economía del conocimiento y en la “guerra por los escasos talentos,” las grandes ganadoras resultarán las mujeres y con ello ganamos todas y todos.