Macarena Barahona

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Sábado 9 Agosto, 2008

Cantera
Crecimiento cero

Macarena Barahona

Dicen que en España el sector empresarial ha agotado el trabajo que había para cincuenta años en cinco.
Han abierto las puertas a la inmigración para conseguir mano de obra más barata para construir y construir.
Durante años, a costa de esta mano de obra barata, de Sudamérica, de marroquíes, de subsahariana, han construido tanto que ya no se puede.
Con un crecimiento cero, que quiere decir que el sector empresarial gana lo mismo que el año anterior, fortunas rápidas, inmensas fortunas en la inmobiliaria y la construcción, y que ya no da más. Todo se vende y nada se vende.
Un sector agotado por el mismo frenesí de la riqueza fácil y la especulación de terrenos, en unas regiones más que en otras, pero ha agotado leyes y municipios, gobiernos locales y al propio Estado, que piden y piden.
Es un sector donde la especulación y la inversión a corto plazo generan plusvalías demasiado rápidas, que junto con las financieras han producido y han creado lo que aquí llaman una farsa, la burbuja inmobiliaria, que hoy parecen llorar.
Y de la mano de obra barata, que explotaron y explotaron, ahora las políticas antiinmigrantes se levantan como la salvación para los españoles trabajadores, como una bandera de consuelo y alternativas, al lado del campeonato de fútbol, con la grandilocuencia mediática de las campañas de cerveza con el equipo español de baloncesto.
La política antiemigrante de una España que aún se revuelve con su ética de gobierno socialista abrazada a los grandes empresarios, clanes todopoderosos, que hacen de las olimpiadas en este verano, un zumo de venenos para adormecer las verdaderas necesidades de un pueblo trabajador, español colectivo inclusive con sus trabajadores inmigrantes y con grandes dificultades para enfrentar el duro gasto del día a día.
Si de comparaciones aprendemos, que es vana ilusión, en Costa Rica el sector empresarial que construye y construye sus moles, hoteles, condominios de lujo, para una demanda extranjera, aleatoria, especulativa, con mano de obra inmigrante, a bajo costo, con capital financiero especulativo, y que como imagen de consuelo se vende como el sector turístico que genera empleo… será esperar ese crecimiento cero, que no dará pérdidas al sector, sino a los de siempre, a los trabajadores, al pueblo donde siempre los gobiernos buscan cobrar sus facturas, encareciéndonos la vida, en Costa Rica, en Europa, en todas partes.