Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 31 Mayo, 2013

La sociedad necesita total transparencia (negocio Recope-China), porque su desconfianza está en sus niveles más altos y va a explotar ante cualquier duda


Costa Rica: el síndrome de Penélope


En pocas semanas los medios de comunicación, nacionales e internacionales, empiezan a lanzar una y otra vez noticias escabrosas con el nombre de Costa Rica en los titulares.
Curiosamente, mientras se hacen importantes esfuerzos para construir, en las tinieblas empiezan a salir fantasmas. ¿De dónde salen estos fantasmas? ¿Qué propósito persiguen? A veces son los mismos actores que construyen, los que de pronto se transforman en fantasmas y se pasean en sus logros. Pero hay también otros fantasmas.
Francia ubica a Costa Rica en la lista de “paraísos fiscales”. Felizmente el asunto se resolvió y el Ministro Ayales ha dado un amplio informe de los esfuerzos que se han realizado en ese sentido.
Estamos pagando facturas pasadas, ya que apenas hace cuatro años Costa Rica aparecía en la lista de refugios fiscales. Hemos cruzado más de una vez las fronteras peligrosas, por eso cualquiera se equivoca. Esta, como todas las noticias malas, se divulga ampliamente y daña la imagen-país.
“Desde Costa Rica se hizo el mayor lavado del mundo”, un titular que pone la piel de gallina. Este fraude fue desarmado por EE.UU., pero la presencia de esa compañía durante siete años en el país ni se sintió. Así ocurrió también con las apuestas deportivas internacionales que, a diferencia de la anterior, operaban a vista de todos. Es legítimo preguntarse: ¿qué condiciones fantasmales atraen a este tipo de empresas?
Mientras la marca-país se mancha, se dan dos saltos de alta relevancia. Primero, los países de la Alianza del Pacífico, integrada por Colombia, Chile, México y Perú, aceptan el ingreso de Costa Rica, un foro económico que tiene más de 200 millones de clientes potenciales y que abarca más de la mitad del comercio de la región.
El otro gran salto es la aceptación de Costa Rica en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde están los países europeos, Japón, Corea del Sur, Canadá, Estados Unidos, entre otros. De América Latina solo están México y Chile. Qué tremendo reconocimiento el estar junto a importantes democracias en este sólido foro creado hace más de medio siglo. A Costa Rica, en estos grandes saltos, no se le ha regalado nada, lo ha construido.
Un periódico mexicano denuncia el tráfico de órganos humanos y de trasplantes de los mismos en Costa Rica. El país tiene una legislación débil en esta materia y ya empieza a ensuciarse el enorme esfuerzo para promocionar el turismo médico y para transformar al país en un centro de servicios de salud de primer orden. Otra vez los fantasmas.
Ahora vienen los chinos con una oferta de crédito y su capacidad para construir una refinería, un viejo sueño que quedó impregnado en el nombre mismo de Recope, pero que nunca se realizó. Tal vez pueda ser una gran oportunidad para el país, no lo sé. Lo que sí sé es que la sociedad necesita una total transparencia, porque su desconfianza está en sus niveles más altos y va a explotar ante cualquier duda.


Arturo Jofré

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