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Miércoles 8 Abril, 2015

El CEO de Intel Brain Krzanich y el Presidente Solís, anunciaron en la sede corporativa de Intel en California, la decisión de esa firma de consolidar su megalaboratorio en Costa Rica


Costa Rica e Intel: una alianza para la historia

Hoy hace un año Intel anunció que, por razones de estrategia de negocio, reubicaría en Asia las operaciones de manufactura que por casi dos décadas había desarrollado en Costa Rica.
El anuncio era la culminación de un prolongado proceso de análisis corporativo —del que por casualidad yo tenía conocimiento desde 2009—, que coincidió con la elección del Presidente Solís y el inicio de su Administración, lo que provocó no pocas especulaciones.
Luego de conocer la noticia directamente de las autoridades de la compañía y de comprender que la decisión ya no tenía retorno, el Señor Presidente me solicitó coordinar las acciones necesarias, en procura de “proteger” el resto de sus operaciones en el país y por qué no, identificar con la empresa, cómo compensar el hecho y sus efectos.
Con el equipo de Cinde y el Vicepresidente Helio Fallas, iniciamos conversaciones con Intel. El equipo de la firma en Costa Rica y en su matriz de California recibieron con interés y respeto nuestras gestiones. En ese marco se identifica el proceso de análisis que Intel estaba desarrollando para valorar la consolidación de una serie de actividades propias de su dinámica de investigación, desarrollo e innovación, en lo que hoy conocemos como el Mega-Laboratorio o MegaLAB.
Este ambicioso proyecto, único en su tipo y en la historia de Intel, debía decidir su ejecución y ubicación en no más de 60 días. Esa oportunidad suponía el reto de trabajar con Intel en el marco del cambio de gobierno, con las enormes complejidades que ello suponía. Gracias a un trabajo en equipo, donde participaron autoridades de la Administración Chinchilla Miranda —incluyendo a la Presidenta, a los exministros de Comercio Exterior y Ministro de Ciencia y Tecnología—, a los equipos de Cinde e Intel, y a autoridades reciente electas, en 45 días se había logrado un acuerdo general y preliminar. Así, tan solo 62 días después del anuncio de la reubicación de la manufactura, el CEO de Intel Brain Krzanich y el Presidente Solís, anunciaban en la sede corporativa de Intel en Santa Clara, California, la decisión de la firma de consolidar su megalaboratorio en Costa Rica.
La decisión es estratégica y consolida una alianza de largo plazo entre dicha firma y el país. Envía una fuerte señal al mundo de que, actividades complejas y de alto perfil pueden ser confiadas al talento, la institucionalidad, al sistema educativo, a la infraestructura y las condiciones generales de un país de renta media como el nuestro, seguro y confiable para los inversionistas del mundo.
Pero el reto más importante de este proceso está aún por enfrentarse. Consiste en catapultar la siguiente etapa del desarrollo de nuestro país sobre la base de una sociedad sustentada en el conocimiento. Sacar provecho del “efecto vitrina” que el MegaLAB nos ofrece, para que otras empresas nos consideren como base de operaciones de mucho mayor valor agregado, sofisticación científica y tecnológica.
Es este el contexto en el que la alianza Costa Rica – Intel puede marcar una enorme diferencia en nuestro desarrollo. Será un largo camino en nuestra historia al desarrollo, pero estoy seguro que tendremos el temple suficiente, la inspiración y la visión para aprovechar la oportunidad que juntos hemos abierto.

Ministro de Comercio Exterior


Alexander Mora