Costa Rica reduce la pobreza a 15,2%
Más de doscientos ochenta mil hogares permanecen en pobreza, lo que equivale a un poco más de 900 mil habitantes
La pobreza en Costa Rica cayó a 15,2% en 2025, frente al 18% registrado el año anterior, lo que representa 40 mil hogares menos en condición de vulnerabilidad.
En total, 286 mil familias viven actualmente por debajo de la línea de pobreza, según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El informe también revela que la pobreza extrema descendió a 3,8%, un punto porcentual menos que en 2024, lo que representa 71 mil hogares en esa situación.
El descenso está vinculado principalmente a la recuperación del ingreso por trabajo, que continúa siendo la fuente de sustento más importante para los hogares costarricenses, junto con un leve aumento en las transferencias sociales.
Sin embargo, detrás de la mejora monetaria persisten carencias estructurales. La pobreza multidimensional, que mide privaciones en educación, salud, vivienda, empleo y acceso a servicios, se mantuvo prácticamente estable en 9,9%, sin presentar una variación estadísticamente significativa con respecto al 2024.
Entre las principales privaciones destacan el bajo desarrollo de capital humano (65%), la falta de seguro de salud (55%), las deficiencias en vivienda (52%), el rezago educativo (49%) y las dificultades de acceso a empleo digno (45%).
El estudio muestra que tanto la zona urbana como la rural registraron reducciones significativas. En las ciudades, la pobreza bajó de 16,4% a 13,6%, mientras que en el campo pasó de 22,1% a 19,3%. En ambos casos, el INEC considera los cambios estadísticamente significativos.
Por regiones, la Central mantiene los niveles de pobreza y pobreza extrema más bajos del país, y es la única con cifras inferiores al promedio nacional (10,8%). En contraste, la Huetar Caribe (24,9%) y la Brunca (23,8%) continúan como las más afectadas.
En cuanto a los ingresos, los hogares en condición de pobreza perciben un promedio mensual de ¢314.018 en zonas urbanas y ¢239.812 en rurales. En pobreza extrema, los promedios fueron de ¢132.261 y ¢106.688, respectivamente. Aunque estos montos muestran ligeras mejoras frente a 2024, siguen representando menos del 25% del ingreso promedio nacional.
En conjunto, los resultados de la ENAHO reflejan una recuperación gradual entre los hogares más vulnerables, pero también la persistencia de desigualdades territoriales y estructurales que siguen afectando con mayor fuerza a las zonas periféricas y rurales del país.