Costa Rica lanza Código de Construcción para la Adaptación Climática y pone el ejemplo en la región
Blindar la infraestructura y fortalecer la capacidad de adaptación del país ante fenómenos naturales más extremos es el objetivo
El cambio climático ya no es una amenaza lejana para Costa Rica, las sequías más severas en Guanacaste y Alajuela, el aumento en las inundaciones en el Valle Central y el ascenso del nivel del mar exigen respuestas inmediatas.
En este contexto, el país ha puesto en marcha el primer Código Nacional de Construcción para la Adaptación al Cambio Climático, un instrumento que busca hacer frente a los crecientes riesgos que enfrentan las infraestructuras esenciales.
La propuesta, lanzada oficialmente el 14 de agosto de este año, es impulsada por ONU-Habitat bajo la modalidad Readiness del Fondo Verde para el Clima (GCF), en alianza con el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica (CFIA).
Su propósito es fortalecer la capacidad de adaptación del país ante los fenómenos climáticos extremos, como inundaciones, deslizamientos o sequías, que cada vez golpean con mayor frecuencia y severidad.
Actualmente, Costa Rica no cuenta con un código nacional que obligue a considerar la adaptación climática en la planificación y construcción de obras públicas o privadas.
Esto deja en condición vulnerable a carreteras, viviendas y sistemas de agua y saneamiento, que en muchos casos fueron diseñados sin contemplar escenarios de variabilidad climática.
El nuevo código también incluirá una evaluación integral de riesgos climáticos que enfrentan los principales sectores del país como: vivienda, agua, saneamiento y transporte, así como guías prácticas y mecanismos de financiamiento para que los proyectos de infraestructura se diseñen con estándares de resiliencia.
Entre las actividades previstas se encuentran el análisis del marco legal actual, la evaluación de tecnologías de construcción adaptadas al clima, talleres de capacitación y la definición de incentivos financieros para la adopción de materiales y diseños sostenibles.
“Nos enfocamos en atender las necesidades actuales, y tratamos de reducir el impacto de las necesidades futuras. Es relevante recalcar, que el país es pionero en esta línea, por lo que el Código puede servir de modelo para América Latina”, dijo Rita Arce, presidenta de la Junta Directiva General del CFIA.
Compromisos que trascienden fronteras
El proyecto se suma a otras acciones internacionales que consolidan a Costa Rica como líder climático en la región.
En 2024, el país fue reconocido por el proyecto científico Climate Action Tracker como uno de los que cuenta con mejores compromisos climáticos para alcanzar la meta de cero emisiones netas al 2050.
El estudio evaluó a 31 países y destacó a Costa Rica por la solidez de sus políticas alineadas con el Acuerdo de París y las recomendaciones del Panel Intergubernamental de Cambio Climático.
Ese mismo año, Costa Rica firmó un acuerdo internacional sobre cambio climático con Islandia, Nueva Zelanda y Suiza, centrado en promover el comercio sostenible y la reducción de emisiones mediante la eliminación de aranceles a más de 300 bienes ambientales, como paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos o productos de madera de bajo impacto.
El pacto también incluyó un compromiso para eliminar subsidios a los combustibles fósiles y promover sistemas de ecoetiquetado, que ayuden a consumidores y empresas a identificar productos sostenibles con información transparente y confiable.
Con estas iniciativas, el país ha demostrado que es posible avanzar hacia un modelo de desarrollo más equilibrado entre crecimiento y sostenibilidad.