En el marco de los 65 años de relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Canadá, la Embajadora Ioanna Sahas Martin asegura que la relación bilateral atraviesa uno de sus mejores momentos.
En entrevista con La República destaca el potencial para ampliar el comercio y la inversión en sectores como tecnologías limpias, semiconductores, educación e infraestructura, además de explicar cómo el Mundial 2026 servirá como una plataforma para fortalecer la cooperación internacional.
¿Qué papel juega Costa Rica en la estrategia de diversificación comercial de Canadá y en qué sectores ve mayores oportunidades de inversión?
Costa Rica es un socio estratégico para Canadá en América Latina y un ejemplo de estabilidad democrática, apertura económica e innovación. En el contexto de nuestra estrategia de diversificación, buscamos fortalecer nuestros vínculos comerciales que ya alcanzan los 1.000 millones de dólares canadienses en comercio bilateral anual.
Trabajamos para fortalecer el comercio en sectores prioritarios como agricultura y alimentos, tecnologías limpias, tecnologías de la información y la comunicación, educación e infraestructura. Además, Costa Rica se ha consolidado como un centro regional para la innovación y los servicios de alto valor agregado, lo que abre oportunidades en industrias como los semiconductores y la tecnología marítima.
La incorporación de Costa Rica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) ampliará el acceso a mercados y profundizará la integración económica entre ambos países. Nuestro objetivo es seguir construyendo una relación económica moderna que genere empleo, promueva la innovación y beneficie a las comunidades de ambos países.
En el marco de los 65 años de relaciones diplomáticas entre Canadá y Costa Rica, ¿cuál ha sido el mayor logro de esta relación y cuál es el principal desafío hacia el futuro?
Durante estos 65 años hemos construido una relación basada en la confianza, la amistad y el beneficio mutuo. Contamos con un Tratado de Libre Comercio desde 2002 que ha fortalecido el comercio y la inversión. Canadá también es el segundo mayor mercado emisor de turistas hacia Costa Rica, mientras numerosas empresas canadienses han encontrado aquí un entorno atractivo para crecer.
La fortaleza de nuestra relación va mucho más allá de los vínculos económicos. Canadá y Costa Rica han demostrado que son socios y amigos que pueden contar el uno con el otro. Un ejemplo fue el apoyo brindado por Costa Rica mediante el envío de bomberos para colaborar en el combate de los incendios forestales en Canadá. También trabajamos conjuntamente para promover la seguridad regional, fortalecer las instituciones democráticas y enfrentar desafíos compartidos.
Hacia el futuro, el principal reto será adaptar esta relación a un mundo en constante transformación. La innovación tecnológica, la seguridad, el cambio climático, la resiliencia económica y el desarrollo del talento humano requerirán una colaboración cada vez más estrecha.
¿Cuáles son las áreas en las que Canadá ve mayor potencial para profundizar su cooperación con Costa Rica?
Sin lugar a dudas, el comercio y la seguridad son dos de las áreas con mayor potencial para profundizar la cooperación bilateral.
En el ámbito comercial existe una oportunidad para impulsar nuevos intercambios en tecnologías limpias, innovación digital, agricultura sostenible, educación e infraestructura. Ambos países comparten el interés de desarrollar economías más competitivas, resilientes y sostenibles.
En materia de seguridad enfrentamos desafíos comunes que requieren respuestas coordinadas. Canadá valora el trabajo conjunto con Costa Rica para fortalecer la seguridad regional, combatir las amenazas transnacionales y promover sociedades más seguras e inclusivas. La cooperación en capacitación, intercambio de conocimientos y fortalecimiento institucional seguirá siendo una prioridad.
En un contexto de tensiones geopolíticas, ¿qué puede aportar el Mundial 2026 para promover el diálogo entre países y qué papel aspira a desempeñar Canadá como anfitrión?
La Copa Mundial de la FIFA 2026 constituye un poderoso testimonio de lo que los países pueden lograr mediante una cooperación internacional sostenida. Canadá, Estados Unidos y México organizan conjuntamente la Copa Mundial más grande de la historia, un logro que refleja la importancia de la colaboración regional.
La cooperación transfronteriza ya se ha fortalecido mediante una mayor coordinación en materia de seguridad, intercambio de información y planificación operativa para garantizar un evento exitoso.
Más allá del deporte, la Copa del Mundo ofrece una oportunidad para acercar culturas, fortalecer los lazos entre los pueblos y promover valores de respeto, inclusión y entendimiento mutuo. El fútbol tiene una capacidad extraordinaria para unir personas y constituye una plataforma para fortalecer la cooperación internacional y demostrar que el trabajo conjunto sigue siendo una de las mejores herramientas para construir un futuro más próspero, seguro e inclusivo.