Juan Manuel Villasuso

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Martes 7 Abril, 2009

Dialéctica
Costa Rica en la Cumbre del G-20

Juan Manuel Villasuso

Al concluir la Cumbre del G-20 en Londres la semana pasada, el Primer Ministro del Reino Unido y el presidente de Francia hicieron declaraciones jubilosas y se congratularon por los logros alcanzados. El presidente Obama fue más comedido al señalar que “el encuentro fue positivo, pero no hay ninguna garantía de que las medidas acordadas puedan revertir la recesión económica mundial”.

Conforme a lo esperado, la declaración oficial expresó la voluntad de restablecer la confianza, el crecimiento y el empleo; reparar el sistema financiero; reforzar la regulación; reformar las instituciones internacionales; fomentar el comercio y las inversiones globales; rechazar el proteccionismo, y construir una recuperación inclusiva, ecológica y sostenible.

Tal y como se suponía, los países industriales harán un aporte de más de un billón de dólares, de los cuales 500 mil irán como recursos extras al Fondo Monetario Internacional, más 250 mil millones en Derechos Especiales de Giro también para el Fondo Monetario y 250 mil millones para financiar el comercio. Además, se destinarán 100 mil millones para los bancos multilaterales de desarrollo.

Asimismo, y según lo previsto, habrá mayor vigilancia sobre los fondos de inversión y las agencias calificadoras de riesgo, para lo cual se creará un Consejo de Estabilidad Financiera, adjetivado como “superagencia reguladora”, que extenderá la regulación, garantizará mayor cooperación global y establecerá un sistema de alerta temprana para prevenir futuras crisis.

En materia de comercio, la oratoria coincidió con los pronósticos. Frases fuertes contra el proteccionismo y el interés por reiniciar las negociaciones en la OMC, pero ninguna medida concreta para reducir las grandes diferencias entre las naciones desarrolladas, las emergentes y las más pobres, que paralizaron la Ronda de Doha.

Lo que sí resultó totalmente inesperado en la Cumbre de Londres fue la presencia de Costa Rica en el evento, no porque ocupáramos un asiento en la reunión a nombre propio o como voceros de Centroamérica, como fue el caso del primer ministro de Etiopía, Zenawi, que representó a las naciones africanas, sino porque aparecimos en una lista de paraísos fiscales contra los cuales se aplicarán fuertes medidas sancionatorias.

Por iniciativa francesa y alemana se planteó la necesidad de endurecer la normativa financiera, luchar contra los paraísos fiscales y eliminar el secreto bancario con fines hacendarios; y hubo consenso en la publicación de una lista de países clasificados conforme a las obligaciones asumidas y el grado de cumplimiento de los estándares fiscales internacionales.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), responsable de esta categorización, existen diferentes tipos de paraísos fiscales que irrespetan las normas.

Unos se caracterizan por no aplicar adecuadamente y en toda su extensión los estándares acordados y son incluidos en una lista gris. Entre ellos hay varias islas del Caribe, Mónaco, Liechtenstein y Panamá.

Otros tienen una situación más delicada, pues no se han comprometido con los estándares y están en una lista negra. Ese es el caso de Costa Rica, Uruguay, Filipinas y Malasia, que deberán modificar su legislación para compartir información financiera o de lo contrario perderán el apoyo de los organismos internacionales.

Insospechado desenlace de la Cumbre del G-20, que deja mal parado al país y lo compromete a levantar el secreto bancario con fines tributarios.