Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Martes 26 Diciembre, 2017

Cooperación África América Latina en horas de incertidumbre

Por invitación del OCP Policy Center de Marruecos y de la Fundación German Marshall de Estados Unidos asistí a los Sextos Diálogos Atlánticos del 13 al 15 de este mes.

Este evento me permitió volver a reflexionar y a intercambiar con pensadores y actores políticos de las cuatro vertientes de la cuenca atlántica, sobre la sinergia que en diversos temas se puede generar si se parte de una visión que incluya intereses, capacidades, riquezas, éxitos y retos de África, América Latina, América del Norte y Europa.



En años anteriores pude participar en diversas sesiones del Atlantic Basin Iniciative promovido por Johns Hopkins University con el liderato del expresidente José María Aznar en relación con temas de comercio internacional, energía, seguridad, desarrollo humano y la preservación del propio Océano Atlántico. Y también he participado en reuniones con líderes africanos y latinoamericanos de intercambio de experiencias sobre éxitos y fracasos en nuestros empeños por el crecimiento económico, la democracia, la justicia y el Estado de derecho, la conservación y el bienestar solidarios de nuestras poblaciones.

En esta nueva ocasión pude conocer de primera mano, de políticos, militares y académicos de toda la región atlántica, algunos temas que solo había tenido ocasión de conocer en libros y revistas como los atinentes a las migraciones África-Europa y a la presencia y peligros de crecimiento en África que representan los grupos terroristas que pierden posiciones en Irak y Siria.

Junto con los expresidentes argentinos Eduardo Duhalde y Federico Ramón Puerta participamos en una última sesión para compartir con los líderes africanos algunas de nuestras experiencias en el desarrollo de América Latina y allí —además de comentar los éxitos y retos del desarrollo costarricense— propuse dos iniciativas que deseo compartir con las autoridades costarricenses y con mis estimados lectores.

Ninguna de ellas es haber inventado la rueda, y probablemente ya muchas personas las han pensado y discutido, pero considero que Costa Rica podría tomar un liderazgo interesante y conveniente en ambos casos.

Por una parte todos sabemos de la ola antiglobalización que vivimos, incluso con el liderato del presidente Trump.

Es evidente que los países pequeños y medianos son los que mayores perjuicios podríamos recibir de esta tendencia. Es así porque dependemos en mucha mayor medida del comercio internacional de bienes y servicios para tener acceso a mercados amplios, sin los cuales no podríamos especializar nuestra producción, tener acceso a las economías de escala y aumentar la productividad.

Por eso resalta la importancia para Costa Rica de acelerar su incorporación a la OCDE, a la Alianza del Pacífico, e incluso al Acuerdo Transpacífico de Asociación (TPP) que ante la posición de la actual administración de Estados Unidos de no seguir en esa negociación, los otros 11 países integrantes tratan de terminar de establecer. Así fortaleceríamos nuestra seguridad de intercambio comercial.

En esta línea de consolidar otros mercados en acuerdos avanzados de integración comercial (Alianza Pacífico y TPP), creo que sería muy conveniente que los países africanos y latinoamericanos buscásemos acordar un marco común de comercio preferencial que establezca las reglas generales, y dejen a la negociación comercial entre países individuales, o grupos de ellos, el acuerdo de las excepciones a la desgravación inmediata y las reglas de origen. Esto se podría lograr en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) mediante las representaciones de todos nuestros países en ese foro.

Aparentemente la distancia, y la falta de complementariedad hacen difícil prever los bienes y servicios que se podrían transar en el Atlántico Sur. Pero en la época actual de intercambio de fracciones de los procesos productivos que se enlazan en las cadenas globales de valor, no se requiere complementariedad para que sea útil el intercambio. Por otra parte, a los gobiernos lo que les corresponde es establecer el marco que ordene y facilite el intercambio. Es a los empresarios a los que les toca descubrir las oportunidades de intercambio y aumento de la eficiencia que ofrecen los diversos mercados.

La otra iniciativa es la de unir esfuerzos latinoamericanos y africanos en la OMC para prevenir y evitar los ataques a las reglas de solución de conflictos y de defensa del libre comercio internacional, que se podrían originar y ya se están haciendo sentir de parte de los países que han optado por políticas antiglobalización.

Costa Rica cuenta con un muy experimentado contingente profesional en el campo de las negociaciones comerciales, y goza del respeto de muchas naciones en este campo, lo que le permitiría asumir estos liderazgos.