Enviar
ANALISIS
• Sucesos recientes minaron confianza del comprador
Consumidores pesimistas, economía optimista
• Divorcio en cifras, dado que actividad económica crece

Los consumidores creen que la economía está mal y que estará peor; esa es, en esencia la conclusión de la última encuesta de confianza del consumidor publicada por la Universidad de Costa Rica (UCR). En esta el índice de Confianza (que va de cero a 100) bajó de 44,3 en febrero a 39,8 en mayo, niveles que alcanzó cuando el país estaba en medio de la crisis internacional de 2009.
Pero mientras la población de todas las edades, género y condición social es pesimista, el índice de actividad económica muestra un alentador crecimiento con cifras mayores al 7% durante todo 2012. ¿A qué se debe este divorcio entre los indicadores?
Entre los factores “reales” que abarca el informe de la UCR destaca el precio de los combustibles (subió mucho el mes pasado y la expectativa es que puede seguir subiendo). Además, el alza en las tasas de interés, que incidió en que menos personas muestren interés por comprar bienes duraderos como casa y carro.
“Pero el desaliento y la incertidumbre que padecen los consumidores contrastan con el desenvolvimiento de la actividad económica que viene experimentando el país en los años recientes. Por ejemplo, para setiembre del año pasado, la actividad económica estaba en solo un 4,3%, inició su ascenso y a marzo llegó al 8,9%. Es decir, más que se duplicó
“Existen otras circunstancias, no medidas por la encuesta, que están erosionando la confianza hacia la economía”, explica Johnny Madrigal, experto estadístico encargado del estudio.
El déficit fiscal, el rechazo a una de sus posibles soluciones (plan fiscal), como consecuencia, el aumento del 13% en el impuesto de ventas a productos alimenticios suntuarios decretado recientemente por el Gobierno. El anuncio de que los presupuestos dirigidos a salud, educación y seguridad ciudadana podrían ser recortados, son mencionados por el académico.
Asimismo, los escándalos que involucraron a Fernando Herrero, Francisco Villalobos y Francisco Jiménez, que culminaron en sus respectivas renuncias, dan malas señales a los consumidores.
Este sinsabor de los ticos podría contraer el consumo en el segundo semestre. Sobre todo si se le suman las altas tasas de interés (la tasa básica pasiva sigue en un 10%) y el aumento de la inflación (cerró en 5,04 en mayo).
No todo sería negativo si se toma en cuenta que uno de los riesgos de la economía es el alto consumo de bienes importados (que como vimos en la nota anterior crea un desbalance en la economía). Si el pesimismo se materializa en menos compras, ese riesgo podría ser menor.


Carolina Acuña
[email protected]



Ver comentarios