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Presidente Arias eliminó la traba que impedía dar nuevas licencias de agua para producir energía

Concesiones eléctricas se abren paso por decreto

• Gobierno justifica medida por la necesidad de producir 2 mil megavatios en diez años
• Diputado Oscar López recurre a la Sala IV para derogar acuerdo del Gobierno

Danny Canales
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El Estado está dispuesto a abrirle la llave de las fuentes acuíferas a la empresa privada para que contribuya en la producción de electricidad.
La medida va viento en popa a pesar del cortocircuito que ha generado en algunos sectores políticos y a los recursos planteados ante la Sala Constitucional para truncarla.
Incluso ya se iniciaron los trámites para renovar la concesión de agua a las plantas generadoras de electricidad privadas que están vencidas.
Pero la apertura no queda ahí. Además hay disposición del Gobierno en otorgar licencias de agua a nuevos participantes, afirmó Roberto Dobles, ministro del Ambiente y Energía.
Así el Ministro aclara la incertidumbre de los empresarios sobre la disposición del Gobierno en mantener y ampliar la inversión privada en el mercado eléctrico.
Como primer paso a favor de la participación privada en el mercado eléctrico, el Poder Ejecutivo se apartó —mediante decreto— de un criterio de la Procuraduría que prohibía dar nuevas licencias de agua para producir energía.
Por mandato de la Procuraduría desde 1999 no se dan nuevos permisos de agua para producir energía debido a que hay un vacío legal en torno a la institución que le corresponde otorgar las licencias.
No obstante, mediante decreto el Gobierno dio esa responsabilidad al Ministerio del Ambiente y Energía (Minae).
“Con el decreto del Consejo de Gobierno se elimina el vacío por lo que ya no hay impedimento para aumentar la participación privada en el mercado eléctrico”, explicó el Ministro.
La medida, sin embargo, genera chispas en la Asamblea Legislativa, en donde diputados de algunas fracciones de oposición cuestionan que la potestad de dar licencias de agua recae en el Congreso.
Incluso con ese cuestionamiento, el diputado independiente Oscar López presentó una acción ante la Sala Constitucional. La intención es revocar el acuerdo del Consejo de Gobierno.
Sin embargo, las reacciones políticas adversas y las acciones ante la Sala IV no detendrán por ahora el plan del gobierno de conceder más permisos de explotación de agua para crear energía.
Incluso Dobles adelantó que tiene en trámite la renovación del permiso de agua al Grupo Matamoros, dueño de la planta hidroeléctrica El Cedral, que se le venció ayer.
La intención del Minae es devolver la licencia a El Cedral la próxima semana, cuando se cumpla el plazo legal que tiene el Ministerio para gestionar el permiso.
Paralelamente, Dobles comentó que irá gestionando la renovación de las otras tres empresas generadoras de energía que perderán su licencia de agua este año.
¿Por qué la apertura del sector eléctrico a la empresa privada? Ante esa pregunta, Pedro Pablo Quirós, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), responde que “a la necesidad que tiene el país de duplicar su producción eléctrica en diez años.
Lo anterior porque la demanda eléctrica del país crece en el orden del 7% y de no actuarse con rapidez en la construcción de nuevos proyectos habrá amenaza de desabastecimiento.
Los representantes de la empresa privada amplían sobre las necesidades de aumentar la inversión en el país.
“Para crear 2 mil megavatios de energía en diez años el país requiere una inversión de $7 mil millones, lo que equivale al patrimonio del ICE”, explicó Claudio Volio, vocero de los cogeneradores eléctricos.
El empresario eléctrico agregó que en caso de dejar exclusivamente en manos del Estado esa inversión, la deuda externa del país se duplicaría en el lapso de diez años.
Actualmente los cogeneradores de energía tienen una capacidad instalada de 200 megavatios. La última planta privada que entró a operar lo hizo en 1999.
Cuando se paralizó la inversión privada en el mercado eléctrico la participación privada no era tan indispensable.
Sin embargo, el atraso en la construcción de nuevas plantas hidroeléctricas por parte del ICE durante los dos últimos gobiernos da un protagonismo importante a las empresas privadas.
Ello porque el ICE ha tenido que recurrir a plantas térmicas para sustituir el faltante eléctrico que enfrenta el país, lo cual es hasta un 700% más caro debido a que esas plantas funcionan con derivados del crudo.
Como consecuencia, para al factor térmico, este mes entró a regir un aumento de entre un 11% y un 41% en las tarifas eléctricas. Pagará más el que más consuma.





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