Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 5 Febrero, 2018

DISYUNTIVAS

¿Cómo mejorar Costa Rica?

Escribo esta columna sin conocer el resultado electoral. Probablemente nos esperan dos meses más de campaña para escogerlo, pero tal vez ya tenemos Presidente Electo. Lo que sí sabemos es que queda un país dividido, un congreso fragmentado y una pobre discusión de los temas esenciales que poco ha contribuido a crear acuerdos.

Encaramos grandes retos para aumentar el bienestar material, para ser una sociedad más solidaria, justa, productiva y ecológicamente sana, y para enfrentar mejor los retos sociales, económicos, tecnológicos, de seguridad y del mundo externo que enfrentaremos. Además vivimos un apasionado enfrentamiento sobre algunos temas puntuales.

Ciertamente para tener éxito en esta coyuntura urgen reformas estructurales que alineen los incentivos para que partidos, políticos, entes estatales y funcionarios públicos encaminen sus esfuerzos al logro del bien común. Y para negociar acuerdos debemos superar odios, rencores y envidias.

Debemos actuar diferente. Oigamos, prestemos atención a quienes apasionadamente opinan distinto a “mí”. No son “mis” enemigos. A lo mejor “yo” soy el equivocado. Solo si dejamos de gritarnos y nos prestamos atención podremos ponernos de acuerdo.

Es hora de que analicemos lo que cada uno de nosotros puede hacer para que Costa Rica avance y resuelva sus problemas.

Es hora de que me pregunte qué puedo hacer “yo” para que Costa Rica progrese.

“Mi” libertad, “mi” dignidad, “mi” paz y felicidad dependen de la libertad, la dignidad, la paz y la felicidad de mis compatriotas, y están condicionadas por el ineficiente diseño institucional actual. ¿Cómo puedo contribuir “yo” a mejorar ese diseño?

Cada “yo” que integra el nosotros nacional puede mejorar la libertad, la dignidad, la paz y la felicidad de nuestro querido país, contribuyendo a crear acuerdos colectivos y mediante “mis” acciones.

Si saludo a “mis” vecinos, sonrío a los compañeros del bus, y esparzo optimismo…“mi” entorno y Costa Rica son más felices. De todos los “mi”, de “mis acciones”, depende la felicidad colectiva.

Empecemos por ser mejores padres, abuelos, esposos, primos, vecinos, compañeros de trabajo y seremos mejores ciudadanos. Démonos con alegría y loca generosidad. Entreguemos a quien lo necesita nuestros billetes o monedas, nuestro tiempo, nuestro oído, lo que podamos dar. Y Costa Rica será mejor y más feliz.

Con justa razón nos quejamos de la inseguridad de nuestras calles y caminos, inseguridad que se atreve a asaltar nuestras propias casas. Pero “yo” puedo hacer que “mi” casa, “mi” calle, “mi” barrio y Costa Rica sean más seguros.

Nos molesta la basura y la contaminación, pero de “mis” acciones depende que Costa Rica sea más limpia y menos contaminada.

Nos quejamos de la pobreza que en 20 años no disminuye, pero ¿qué hago “yo” para atender al mendigo que encuentro en la calle, al pariente que pasa dificultades, al vecino que perdió el empleo?

La producción y la productividad no crecen lo suficiente y el desempleo es muy alto. Pero de “mi” esfuerzo en el cumplimiento de “mis” tareas dependen la producción y la productividad, y con una economía más exitosa habría más y mejores empleos.

Las colas y las listas de espera en el Seguro Social atentan contra la salud de los enfermos. De “mí” depende no abusar de esos servicios, no congestionarlos sin necesidad y hacer racional y comedido uso de ellos.

No tenemos una enseñanza que esté preparando a nuestros jóvenes en las habilidades requeridas por nuestra economía de exportación, por la robotización, por la inteligencia artificial y demandada por la dura competencia de quienes mejor se preparan. “Yo” puedo con mis conocimientos y experiencias ayudar a la preparación de “mis” hijos, “mis” nietos, “mis” sobrinos o los jóvenes del vecindario.

Claro que es muy importante escoger bien al Presidente, a los diputados, a los magistrados, regidores y alcaldes. Claro que a ellos corresponde conducir la conformación de acuerdos para restructurar nuestras instituciones en esta ahora de enormes transformaciones en el mundo y en nuestra patria. Pero no debo “yo” simplemente delegar en ellos la responsabilidad de mejorar a Costa Rica.

El progreso de todos depende de “mi” esfuerzo. La paz social depende de “mi” paz interior.

Costa Rica depende de las acciones de todos los “yo” que la conformamos.