Enviar

Microsoft quema las naves

Con Windows 8 inaugurará una nueva estrategia, que integra dispositivos propios y servicios online

El jueves que viene no será una fecha más para la industria tecnológica. Ese día, en Nueva York, Microsoft presentará Windows 8, el sistema operativo con que la empresa de Redmond inaugura el cambio de estrategia más radical de su historia: dejará de ser una “empresa de software” y pasará a ser una compañía que integra hardware y servicios online.
Hace años que a este “gigante” de las PC todos los vientos le soplan en contra. El primer gran ventarrón lo provocó la masificación de la llamada Internet 2.0 y de “la nube”, que llevó a personas y empresas a usar programas y guardar información directamente en Internet.
Pero luego vino la gran ola de los dispositivos digitales conectados a Internet, impulsada principalmente por el iPad de Apple. De a poco, las tabletas y los celulares inteligentes (cargados con sus propios sistemas operativos y aplicaciones relacionadas) fueron ganando terreno y dándoles el segundo empujón a la PC y su ecosistema.
Frente a las adversidades y como un boxeador acorralado, Microsoft siempre respondió con diversas decisiones descoordinadas. Desde el primer Windows Mobile (para celulares), hasta las distintas versiones de Windows Phone, o algunas rústicas tabletas cargadas con Windows 7. Pero la misma dispersión le hacía perder fuerza a cada una de las movidas.
Hasta que Steve Ballmer, el CEO de la compañía, decidió tomar el toro por las astas, y emprendió una completa revisión de la estrategia de la compañía. Ballmer lo explicó la semana pasada en una carta abierta “a los accionistas, clientes, socios y empleados”. Allí, dejó en claro que el papel de Microsoft en el mercado evolucionará hacia la fabricación de dispositivos y al desarrollo de servicios online.
La carta de Ballmer busca apaciguar las ansiedades ante un evento de suma relevancia para la compañía. Allí no solo presentarán Windows 8 (con una campaña de marketing récord de entre $1.500 millones y $1.800 millones), sino que además lanzarán Surface, su primera tableta de fabricación propia, que nace como consecuencia de la nueva estrategia.
Todo girará alrededor de Windows 8. Microsoft sabe que su fortaleza histórica es el sistema operativo para PC y no quiere abandonar esta posición. Por el contrario, buscará “apalancarse” en ella para dar un salto hacia la nueva era. Los dispositivos que a partir de ahora fabrique e impulse la compañía usarán Windows 8, el primer sistema operativo “multiequipos” de Microsoft, capaz de correr con la misma performance tanto en una PC, como una tableta o un celular inteligente.
Si algo cambió en el mundo de los negocios digitales en los últimos años fue la forma en que las empresas hacen sus ganancias, o el modelo de negocios como se le conoce en la jerga. Los flujos más importantes ya no provienen de la venta de equipos o del software de base, sino de todas las aplicaciones y servicios relacionados, que la gente descarga de a unidades. Microsoft ya quemó las naves y navega hacia esa nueva dirección.

Por Ricardo Braginski
[email protected]

Desde Buenos Aires, Argentina
Ver comentarios