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SALUD
Claves para que su hijo coma bien

Los padres influyen directamente en cómo los niños se comportan en la mesa

Para algunos padres comenzar a dar alimento a sus hijos es todo un reto, una situación que se puede convertir en un caos si no se sabe abordar de la manera adecuada.
Existen niños que son muy selectivos al comer, y aunque estén saludables sus padres suelen preocuparse y deciden ellos tomar las riendas presionando a sus hijos.
Esto, en lugar de alentar a los pequeños, puede causar el efecto contrario.
De hecho, la relación padre e hijo puede ser la principal causa de que el niño no coma bien.
“Los padres tienen un efecto muy fuerte con el niño, si ellos cambian el comportamiento pueden ayudarlo y el pequeño va a responder comiendo mejor y las dificultades alimenticias se van a solucionar”, comentó Irene Chartoon, profesora de psiquiatría y pediatría del Children's National Medical Center, de la Universidad George Washington en Estados Unidos.
La especialista menciona que existen diferentes tipos de padres, la figura ideal es la de quienes responden a las necesidades de sus hijos, saben cuando tienen hambre y cuando están saciados.
Pero lo más importante es que establecen límites sobre las reglas a seguir en la mesa, establecen horarios, entre otros factores.
“Este tipo de padres destaca precisamente por educar de una forma balanceada y adecuada, sus hijos tienden a ser más competentes y ajustarse bien a las situaciones de la vida”, comentó.
Por otra parte, menciona a los padres que son muy autoritarios que exigen a sus hijos dejar el plato limpio o el caso contrario de aquellos muy suaves, que los premian al comer. En ambos casos, los niños tienden a crecer con problemas de ansiedad y con menos competencias, afirmó la especialista basada en un estudio.
La deficiencia de hierro es una de las más comunes en la alimentación infantil en el mundo.
En el caso de Costa Rica, no se tienen cifras de la cantidad de niños que tienen dificultad al comer, pero se estima que el problema se presenta en menores a siete años; la pediatra Marta Cambronero, afirma que esto genera ansiedad en los padres y aunque los niños estén sanos lo perciben como una enfermedad.
Esta información se dio a conocer en la Tercera Cumbre de Dificultades en la Alimentación Infantil, impulsada por la firma Abbott.
Durante la actividad se presentó un programa denominado IMFeD, en el que se pretende educar a los pediatras a diagnosticar de una forma sencilla los problemas de los niños en el proceso de alimentación.

Melissa González
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