Cine pasión
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Cine pasión

En esta pasión arden muchos costarricenses que, a sabiendas de que no pueden hacer la gran producción al estilo Hollywood, hacen películas de bajo costo pero de alto voltaje creador.
 
Ir al cine a ver una película tica no suele atraer mucho aún al público nacional.  Quizás si las vieran cambiaría su actitud. Sin embargo, la realidad supera ese déficit cultural poco a poco. No preocuparse sino ocuparse. Eso parece ser el lema de quienes movidos por la pasión de hacer cine, se han lanzado en el país a esa aventura,  como quién escala una montaña con alto riesgo pero sabiendo que hay una cima maravillosa que alcanzar.
 
En los años setenta y más atrás, además del alto costo económico que implicaba realizar una película, la imposibilidad de conseguir una cámara de cine en el formato profesional de 35 mm, y aún de 16 mm, limitaba a las personas que aspiraban a dedicarse a eso. 
 
Pero después, el acceso mayoritario a la tecnología digital ha permitido que en la última década, más o menos, cada vez más personas, sobre todo jóvenes, incursionen en el audiovisual. 
 
Así lo explica Roberto García, periodista con 36 años de trabajar en el Centro de Cine de Costa Rica y quién conduce – desde hace 12 años - el programa “Lunes de cinemateca”,  una coproducción de ese Centro de Cine, el Canal 15 de la UCR y Canal 13.
 
Como resultado de muchos años de trabajo de cineastas nacionales, una Ley de Cine se tramita en la Asamblea Legislativa, y Max Valverde, actual Director del Centro de Cine ha tenido un papel importante en esta tarea.
 
Con  esto se busca una serie de condiciones que favorezcan el inicio de una industria de cine en el país.
 
No obstante, y en aras de permitir el ir y venir de las ideas, podemos recordar que el escritor, dramaturgo, periodista, político, fundador del Ministerio de Cultura, entre muchos otros cargos, dijo en 2005 en el programa de Lunes de cinemateca que no era tan necesaria una ley de cine sino buenos guionistas y directores.
Para el una de las películas nacionales mejor lograda es “Password” (2002) del director Andrés Heindenreich.
 
Habría una extensa lista de largometrajes, cortos y documentales  que mencionar porque si bien desde 1930 comenzó a existir cine costarricense (El retorno – 1930- AF Bertoni), durante el siglo XX se hicieron cerca de 10 películas y la producción continuó en este siglo.
 
Eso sí, una especie de explosión de autoría nacional en el séptimo arte se da desde 2009 aproximadamente, donde una serie de buenos directores y guionistas dan a luz cerca de 40 películas.
 
Ya que no podemos mencionarlas por razones de espacio, diremos que algunas de ellas, lograron atraer público a la sala que las exhibió, como el caso de “Gestación” (2009) de Estéban Ramírez, que estuvo dos meses en cartelera y Del amor y otros demonios (2010) de Hilda Hidalgo en coproducción con Colombia, que se exhibió durante mes y medio, según nos comentó Luis Carcheri, Gerente General de Distribuidora Romaly S.A., que distribuye cine nacional además de extranjero.
 
Una industria de cine podría nacer en Costa Rica. Sería una  importante generación de empleo y una ventana al mundo para mostrar quienes somos, como vivimos y que pensamos.
 
Un valioso caudal de directores, guionistas, directores de fotografía, de iluminación, de sonido y el resto de artes y oficios que conviven en el cine, fluye sin encontrar cauce que los acoja y les permita crear. No esperemos a que emigren
 
Carmen Juncos 
Ricardo Sossa
Editores jefes de Candilejas
 

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