Alberto Cañas

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Sábado 10 Diciembre, 2011


CHISPORROTEOS


El anuncio de un regreso de José María Figueres a Costa Rica ha producido una especie de terremoto en círculos políticos que ven en él un anuncio de lucha contra la poco ética preponderancia que ejercen dentro del PLN.
Figueres sabe que el partido que fundó su padre está hoy en manos de quienes pagaron el libro en que se le complicaba a él en un asesinato que otros cometieron cuando él era un colegial adolescente.
Muchos de quienes lo acompañamos en su candidatura y presidencia, esperábamos que usara su arrastre político para limpiar el PLN y volverlo a poner bajo la dirección de los fieles al ideario figuerista; y el hecho de que no lo hiciera y más bien se fuera a vivir en el exterior fue una de las razones que nos condujeron a salirnos de él, que cayó en manos de quienes calumniaron a José María para entregar luego el país a los intereses de Wall Street. Y nos salimos de él para fundar un nuevo partido, Acción Ciudadana, que quedó de segundo en las elecciones de 2006 y 2010.
Un trabajo que realizó José María para la empresa Alcatel siendo ya un ex presidente, y que ésta le pagó, a los ojos de muchos con exceso, sirvió para que le hicieran un escándalo, pues Alcatel sobornó a dignatarios y funcionarios del gobierno siguiente mientras estaban gobernando. El fiscal de entonces, Dall Anese, investigó lo de José María Figueres y concluyó que no había ocurrido nada acusable o ilegal. Pero eso sirvió para que determinados intereses se empeñaran en colocarle en la lista donde figuran otros dos ex-gobernantes, que ya han sido condenados por los tribunales en primera instancia.
Me conmovió lo que dijo José María sobre sus relaciones con su hermano menor Mariano, que sabemos entrañables, y que no han sido afectadas por la posición que Mariano ha asumido en los últimos años, hasta retirarse del PLN y participar activamente contra su candidata en la campaña última.
Bien, José María me encuentra en el PAC, partido al que he entregado mi actividad política de los últimos trece años, escasa dados los muchos que tengo. Allí permaneceré. No soy de los que entran y salen de los partidos según los vientos que corran, y sin preocupación filosófica ni programática. Me quedo donde estoy, y le deseo a José María que logre limpiar, barrer, y lograr la recuperación moral del partido que fundó su padre, y al que entregué con denuedo cincuenta años de mi vida política. Desde las tiendas donde estoy y me quedaré, contemplaré lo que espero sea un espectáculo estimulante y positivo. Pero convencido de que el espectáculo estimulante, positivo y glorioso que este país necesita, sólo el PAC tiene las agallas, ideas, contextura y principios morales para alcanzarlo.

Alberto F. Cañas