Alberto Cañas

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Sábado 1 Octubre, 2011


CHISPORROTEOS

Al reciente y merecido éxito de la película GESTACION de Esteban Ramírez hay que agregar ahora otro de enormes y singulares méritos. Me refiero a EL REGRESO, con la que Hernán Jiménez ha superado todos sus esfuerzos anteriores lo mismo que los defectos que tuvieron, y nos ha dado una película madura, redonda y completa, bien escrita, bien dirigida, bien fotografiada y bien actuada.
Nuevamente, Jiménez dirige su mirada hacia adentro, quiero decir, hacia la realidad de la sociedad costarricense de nuestros días, narrando la experiencia de un tico que reside afuera y viene a Costa Rica, se supone que por una temporada corta y sin intenciones de quedarse.

La Costa Rica que encuentra no le gusta, y nos hace entender por qué. EL REGRESO es, así, un retrato muy realista de la Patria que estamos viviendo y que se viene deteriorando hace más de veinte años sin que se vea nada que nos permita creer que mejorará, salvo un cambio radical y quién sabe si no violento.
Con frecuencia me he puesto a pensar a qué se debe ese deterioro total de la convivencia, de la eficacia y agilidad de la función pública y de la conciencia política, que nos llevó, durante las mejores etapas del siglo XX a escoger nuestros gobernantes con sabiduría y sin hacer caso de demagogos (ni de plutogogos que son los que están actualmente de moda). Y más de una de esas meditaciones me ha llevado a la conclusión de que la culpa del deterioro ha estado en la educación pública tanto primaria como secundaria, que cayeron estruendosamente, hasta que llegó don Francisco Antonio Pacheco al Ministerio.
Pero no es de eso que quería hablar hoy sino de la manera inteligente con que Hernán Jiménez ha captado en su película esta Costa Rica actual que tiene mucho de espectáculo grotesco, y dándonos cuando procede un espectáculo grotesco en la película.
Jiménez se ha lucido como guionista, se ha lucido como director y lo mismo como actor. Su trabajo es notable y lo mismo el de un reparto compuesto casi totalmente de gente nueva, en medio de la cual sí cabe decir que se destaca como el notable profesional que es, Luis Fernando Gómez
Buen guión en suma, buen manejo de la cámara, buena dirección y buen reparto, todo contribuye a hacer de EL REGRESO una película digna de éxito y de aplauso (aunque a este columnista no le satisfizo por indeciso o por oscuro el fotograma que cierra la película, que podría y debió tener un desenlace más claro y definido).
En todo caso, primero GESTACION y ahora EL REGRESO, inducen a creer que nuestro país tiene un futuro cinematográfico. Todos debemos felicitarnos por el rumbo que va tomando nuestra incipiente pero cada vez más numerosa y aplaudible producción cinematográfica. Enhorabuena.

Alberto F. Cañas