Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 7 Abril, 2015

“No creo que le convenga al país iniciar una bola de nieve negativa que no sabremos cómo terminará”


Cautela

Ojalá haya servido la pausa de Semana Santa para renovar votos de optimismo por Costa Rica. Esperanza que no deriva de las fuentes oficiales ni de sus acciones u omisiones si no que sea producto de la esencia propia de nuestro ADN emprendedor.
El 2015 no ha sido un año fácil para quienes escogimos Costa Rica como sitio de trabajo. Frente a la salida de empresas tan relevantes como Intel, Bank of America, Cartex o las nacionales Yanber y Jack’s; muchos hemos tenido que echar buena cara mientras seguimos aquí trabajando y empujando.
El Gobierno no ha ayudado en general por inacción pero también porque pese a los vientos, insiste en llevar el barco por aguas especialmente picadas. A pesar del favor político del que goza(ba) ha buscado la confrontación en casos tan disímiles como la Reforma Procesal Laboral o APM Terminals.
Tan amplia es la brecha en que decide nadar esta administración que difícilmente puede entenderse el rumbo, mucho menos la ruta que se está siguiendo o las razones que la justifican. Algo así como parar el helicóptero en San Ramón cuando el destino es Zapote.
Es por ello que resulta lógico, como ha sido recurrente el último año y seguramente resultado de esta columna, que mis conversaciones con clientes, amigos y familiares estén pintadas de desazón. No ayuda tantas voces con acento extranjero que advierten, con la distancia que permite la visita, el deja vu de otras experiencias al sur.
Frente a ello, me dio un gusto enorme leer la entrevista a Ramón Mendiola CEO de la Cervecería (Fifco) en La Nación hace poco más de una semana. Mesurada y correcta, lejos de protagonismo y bien intencionada, así me resultó. Le sugiero buscarla pero por ahora le dejo algunas letanías (apenas estamos saliendo del Domingo de Resurrección) con las que he dormido mejor:
- La empresa diversificó hace años su presencia operativa territorialmente, expandiendo su negocio a Centroamérica y los Estados Unidos, así como por sectores en bebidas (cerveza y licores, carbonatadas, jugos, agua), industria alimentaria y distribución. Mantiene igualmente, inversiones en el sector inmobiliario turístico que ya tenía.
- En 2013 la empresa emprendió una reestructuración menor (170 de 6 mil empleados) que le permite afrontar más ágilmente las circunstancias actuales.
Y en palabras de Mendiola:
- “Hay compañías que han anunciado que trasladan parcialmente (sus operaciones) a otros países; pero tenemos que seguirle apostando al país, apoyar a nuestros líderes, no se les puede dejar solos. ¡Jamás!”
- “Si todos pensamos en negativo, negativos vamos a salir. Hay que pensar en positivo, sin minimizar los retos y desafíos que tenemos. No creo que le convenga al país iniciar una bola de nieve negativa que no sabremos cómo terminará”.
- “Ahora, los ingresos vienen acompañados de los gastos. Ese es el clamor de un sector importante del país. El Gobierno debe hacer esfuerzos para reducir sus gastos (...). En la empresa privada eso la lleva a la bancarrota”.
Talento tenemos, hay que renovar la fe. Como la madre de Facundo Cabral que según la leyenda, ante un ofrecimiento presidencial para que pidiera lo que quisiera, respondió: “Con que no me jodan es suficiente”.

Pedro Oller