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Jueves 20 Junio, 2013

Un malestar hacia la administración pública (en Brasil), que ya sea por ineficaz o corrupta, no ha atendido las necesidades ciudadanas


Causas de las manifestaciones en Brasil

Río de Janeiro.-  Brasil, la potencia emergente, sorprendió al mundo con masivas manifestaciones populares que alcanzaron al menos 20 ciudades y movilizaron miles de personas.
¿Cuáles fueron los motivos que impulsaron tan espectaculares protestas? El disparador, sin dudas, el aumento en el precio del transporte público. El inminente incremento en esta ya elevada tarifa fue la gota que rebasó el vaso.
Estudiantes universitarios, organizados por medio de las redes sociales, fueron los principales protagonistas de las concentraciones. La masividad fue sorprendente para observadores, autoridades y referentes políticos. Nadie esperaba un despliegue de semejante envergadura en un país que no presenciaba protestas de este tipo desde 1992. Aquel año el movimiento estudiantil “Caras pintadas” tomó las calles y luego de días de protestas el entonces presidente Fernando Collor de Melo abandonó el poder mediante un procedimiento de “impeachment”.
Las motivaciones de fondo que llevaron a la gente a las calles son muy amplias. Desde aquí y hasta 2016 Brasil será sede de la Copa de las Confederaciones, el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos. El Gobierno ha desembolsado inmensas sumas en el acondicionamiento de estadios, los cuales, en muchos casos, costaron a las arcas públicas mucho más de lo que deberían.
Sobreprecios y corrupción elevaron los presupuestos. Los gastos efectuados para la organización de la Copa del Mundo ya han superado los $13 mil millones y aún falta mucho por hacer. Por citar un ejemplo, el Estadio Maracanã había sido reformado para los Juegos Panamericanos de 2008, bajo la justificación de que quedaría listo para el Mundial 2014. Nada de eso sucedió. Con el mundial en la mira, el Gobierno Federal desembolsó $500 millones adicionales para demoler las reformas realizadas en 2008 y reconstruir el Maracanã una vez más, respetando los padrones de la FIFA.
Es cierto que el estadio es espectacular. Pero ¿era necesaria la re-reforma? En las manifestaciones se vieron muchos carteles que sostenían que lo único que respeta los “Padrones Internacionales de la FIFA” en el Brasil de hoy son los estadios, porque los hospitales, escuelas y otros servicios públicos siguen sin satisfacer las necesidades de la población.
El aumento del costo de vida es también un componente clave en las protestas. En los últimos 12 meses el incremento fue del 22%, el mayor en la última década. Si tenemos en cuenta que durante el mismo periodo el salario mínimo creció solo un 9%, podremos entender un poco mejor las motivaciones de los manifestantes.
Las protestas fueron apartidarias, no apuntaban ni hacia Dilma Rousseff ni hacia ningún político en particular. El titular de primera plana del diario paulista “Folha de Sao Paulo” bien lo resumió: “Miles salen a las calles contra todo”. Un fenómeno más social que político, el cual predomina en las grandes ciudades. Un malestar general para con la administración pública, la cual, ya sea por ineficaz o corrupta, no ha sabido atender las necesidades ciudadanas.
La Presidenta ha sostenido que está “orgullosa” de los manifestantes y que todo reclamo debe ser escuchado. Su pasado como activista política juvenil y luchadora social explican su “tolerancia”.
Algunos se han arriesgado a comparar estos movimientos con lo sucedido con la “Primavera Árabe”. Pero hoy los activistas no buscan la caída del Gobierno.

Santiago Pérez

facebook.com/lic.perezsantiago