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Jueves, 13 de diciembre de 2018



NACIONALES


Caso de Ricoh sienta precedente de discriminación laboral

Fabio Parreaguirre [email protected] | Martes 16 junio, 2015



Despido de empleado enfermo se utilizó ante vacío legal

Caso de Ricoh sienta precedente de discriminación laboral

Reforma Procesal Laboral contempla situación, que regirá en 2016

El caso de Minor Murillo y la empresa Lanier —hoy Ricoh Costa Rica S.A.—, en el que la Sala Constitucional determinó que fue un despido por discriminación por el cáncer linfático que sufría el trabajador, sentó un precedente legal para cualquier defensa en estos casos.
“Es el primer caso de despido por discriminación por enfermedad en Costa Rica y se considera inclusive el primero en América Latina. La resolución de la Sala Constitucional sentó un precedente en cuanto al despido discriminatorio y todos aquellos casos similares que han surgido desde aquel entonces han utilizado esta sentencia como jurisprudencia que dicta lo relativo al despido por discriminación”, explicó Federico Altamura, abogado de Dora Nigro, quien interpuso la ejecución de la sentencia constitucional.
En este caso, la vía de defensa para los próximos casos no será por medio de una ley, sino por un fallo constitucional.
Esto será así hasta que el próximo año entre a regir la Reforma Procesal Laboral, que el presidente Solís levantó meses atrás.
Con la nueva normativa, sí se contempla un artículo que resguarda el derecho de los costarricenses al ser despedidos por discriminación.
El proceso de ejecución de sentencia se encuentra en curso, el viernes pasado se decretaron los embargos preventivos sobre las cuentas bancarias y los activos de Ricoh Costa Rica S.A.
La empresa acató la orden de la Sala, restituyendo al señor Murillo a su puesto, y cumplió todas las disposiciones de la resolución, según la empresa.
Hace diez años, Murillo interpuso un recurso de amparo y la Sala Constitucional determinó mediante sentencia que el despido había sido por discriminación en razón de su cáncer.
La condenatoria a daños y perjuicios fue en abstracto, por lo que debían acudir a un proceso de ejecución de sentencia en sede civil para poder liquidar el monto a indemnizar.
En 2005, el demandante fue diagnosticado con cáncer linfático y fue despedido meses después por motivo de reorganización de personal.
El señor Murillo comenzó a trabajar para Ricoh desde el primer día que inició operaciones en Costa Rica en 1987.

Fabio Parreaguirre
[email protected]
@fabiopLR