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¡Campeones con lecciones!

Redacción La República [email protected] | Viernes 24 diciembre, 2010



¡Campeones con lecciones!

¿Qué sucede cuando cada componente de una organización hace bien la función que le corresponde, sirviendo a los demás? ¿Qué legado deja la Liga Deportiva Alajuelense de los últimos años a otras entidades?
De 2002 a 2005 fui testigo, desde adentro, del funcionamiento armónico de un equipo que fue campeón nacional, Uncaf y Concacaf. Hoy, desde la distancia, observo un desempeño similar que ofrece valiosas enseñanzas.
La dirigencia se dedicó a lo suyo: conducción estratégica, afirmación de identidad institucional, orden y cautela financiera, e inversiones inteligentes en infraestructura. Don Jorge Hidalgo y todos los directivos se arrollaron las mangas para trabajar con austeridad y creatividad, impulsando una nueva visión de futuro que empieza a concretarse.
En lo administrativo, se tomaron decisiones difíciles pero necesarias. Al conversar con el personal, se percibe una especial actitud de servicio, a pesar de las limitaciones de recursos. Ellos sienten la camiseta rojinegra. Son facilitadores, no obstructores, como sucede en algunas organizaciones.
El cuerpo técnico ofreció lo que todo jugador valora: ejemplo. Ramírez contó con M. Montero, G. Chavarría, P. Mayorga, A. Gómez y L. Sibaja, miembros del mismo cuerpo técnico 2003-2005; especialistas de alto nivel y personas ejemplares. A ellos se sumaron Norton Cassol, preparador físico, inyector de fuerza mental y valores; Carlos Aguirre, profesional de Incae en desarrollo de equipos; Walter Rodríguez, experimentado utilero; Fabián Calvo, fisioterapeuta; Aníbal Giammatei, masajista, y otros colaboradores. Todos liguistas y profesionales en su actitud. Ramírez reconoció al concluir la final que el mérito es del cuerpo técnico, dirigentes, y jugadores, por ser un equipo de verdaderos compañeros.
Lo que hace un par de años era apenas un grupo, ahora es un equipo de alto desempeño que se siente familia. Los jugadores están sabiendo transitar el camino hacia la madurez como equipo. La diversidad de edades, experiencias y metas se está convirtiendo en un camerino unido, alegre, responsable. Cada cual aceptó el papel que le asignó Ramírez, estratega del proceso. Los consolidados aportaron su trayectoria; los jóvenes su humildad para aprender de ellos.
Para ser campeón, primero hay que ser una institución sustentada en valores como el profesionalismo, el juego limpio, el respeto, la humildad y el servicio mutuo interno, para ser creíbles externamente. ¡Felicitaciones liguistas!

German Retana
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