Burocracia impide beneficiarse con combustible más barato
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Si Recope hubiera hecho las solicitudes de revisión del precio de los combustibles en noviembre, diciembre y enero, probablemente el precio sería un 10% más bajo que el actual de ¢559, de acuerdo con cálculos de La República.
La mayor rebaja en el petróleo se ha producido en las últimas dos semanas. Si esas estimaciones se incorporaran al precio de la gasolina súper, su precio actual sería de ¢475, es decir, un 15% más barata.
De mantenerse los precios internacionales como hasta ahora, ese debería ser el nivel de rebaja de los precios que solicitaría Recope para el 12 de febrero.
Esa fecha es el día límite en que Aresep deberá tener lista la nueva metodología sobre la cual basar los cálculos de los precios.
Si Recope no presenta una rebaja extraordinaria, por no contar con la metodología, Aresep podría hacerla de oficio, dijo Carolina Mora, vocera de esa institución.
El porcentaje sería mayor incluso si se toma en cuenta que la autoridad reguladora pretende eliminar un “subsidio” que tienen el gas licuado, el búnker y el asfalto.
También habría que incluir el ahorro de los últimos tres meses generado por el menor precio que paga en el mercado internacional, cuya suma alcanzaría los $45 millones.
El nuevo precio de los combustibles tampoco se tomará en cuenta en la revisión de tarifas para buses y taxis que se definirán entre enero y febrero, por lo que los usuarios podrían esperar tarifas similares, aunque los empresarios de estos servicios sí gozarán de las futuras rebajas.
Recope lleva tres meses sin poder solicitar una rebaja en el precio de los combustibles, debido a que está a la espera de que se incorpore en definitiva la nueva metodología de la Aresep. Esta norma fue aprobada desde octubre pero se encuentra en consulta, por lo que el regulador no puede recibir solicitudes de revisión de tarifas hasta el próximo mes.
 

Colaboró Javier Adelfang

 

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