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Jueves, 17 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


Breve radiografía de las elecciones municipales próximas

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 09 octubre, 2019


Pizarrón


Las elecciones municipales de febrero del 2020 ya están en los próximos días en su etapa final de afinamiento, de precisión, de saber con certeza cuantos partidos quedarán finalmente inscritos con sus respectivos candidatos.

Hasta el 18 de este mes los partidos políticos tienen tiempo de validar en el Tribunal Supremo de Elecciones sus candidatos.

El proceso electoral en los 82 cantones es el más complejo que en sus manos tiene el Tribunal Electoral, de todos los procesos electorales que administra, dirige, coordina, fiscaliza y declara en sus resultados.

Cada cantón es diferente en población, en electores, y en número de partidos políticos participando en ellos. De hecho son 82 elecciones diferentes como diferentes son cada uno de los cantones. No importa si en todos o en varios de los cantones participan los mismos partidos. Aquí sucede que un partido político nacional se subdivide en 82 partidos cantonales si participa en cada cantón, y se divide en tantas veces como se inscriba en los diferentes cantones. Usa la misma bandera pero propone diferentes candidatos. Igual sucede con los partidos provinciales al interior de sus provincias, se subdividen en los cantones en que participa.

Cada cantón tiene su particularidad, su especificidad, de partidos que participan, de candidatos, de electores, y de problemas propios.

Del mismo modo el número de regidores, propietarios y suplentes, a elegir cambia según sea el número de habitantes de cada cantón. Por eso hay municipalidades que eligen 5, 9, 11 o 13 regidores y sus respectivos suplentes.

Esta diferencia se realiza a partir de considerar la población de cada cantón en proporción a la población de todo el país. Así los cantones que tienen menos del 1% eligen 5 regidores, los que tienen menos del 2% eligen 7 regidores, los que tienen menos del 4% eligen 9, los que tienen menos del 8% eligen 11 y los que tienen más de un 8% eligen 13 regidores.

Esto hace que los Concejos Municipales sean más grandes o más pequeños por el número de sus integrantes. Pero, cada Concejo Municipal tiene la misma estructura y las mismas problemáticas políticas que atender en su especificidad. Esto hace que cada Concejo Municipal, como gobierno cantonal, sea diferente de los restantes.

En todos los cantones se elige igual a un alcalde y dos vicealcaldes, lo mismo que en las Intendencias, una con sus Viceintendencias.

De esta manera el total de puestos a elegir, en todo el país, en los 82 cantones, es el siguiente: 82 Alcaldes, 82 Vicealcaldes primeros, 82 Vicealcaldes segundos, 8 Intendencias, 8 Viceintendencias. Las Intendencias solo existen en ocho distritos administrativos, dos en la Provincia de Cartago, en Cervanes y Tucurrique, cuatro en la Provincia de Puntarenas, en Monteverde, Cóbano, Lepanto y Paquera y uno en la de Guanacaste, Colorado de Abangares y uno en Alajuela, en Peñas Blancas de San Ramón.

Todos estos puestos, más los de Regidores propietarios, los Regidores suplentes, los Síndicos propietarios, los Síndicos suplentes, Integrantes de los Concejos de Distritos Propietarios y los Integrantes de los Concejos de Distrito suplentes, los Integrantes de Concejo Municipal de Distrito Propietarios y los Integrantes de Concejo Municipal de Distrito suplente, suman un total de 6.138 puestos a elegir.

Estas 6.138 personas son, en el justo sentido, las autoridades políticas superiores, de todos los ciudadanos, en todos los cantones. Son los que constituyen los gobiernos locales y los que tendrán en sus manos las principales decisiones político administrativas, que nos atañen, que nos afectan a todos nosotros, en nuestros cantones, que nos afectarán en los próximos cuatro años, a partir del 8 de mayo del 2020 cuando asuman el control y la dirección de los gobiernos locales.

A nivel municipal o cantonal la legislación electoral permite la reelección consecutiva de sus autoridades, o de los representantes populares cantonales. Esto hace que en muchos cantones y distritos estén postulando candidatos que actualmente se desempeñan en esos puestos, para buscar su reelección.

Yo estoy de acuerdo con ello, pero hay tendencias actuales interesadas en eliminar este derecho de reelección a nivel municipal, lo que no funcionará para estas elecciones, ni para las del 2024 mientras no se reforme la legislación de la reelección. Además, en el momento que se dio el derecho de reelección, desde hace varios años, ya no se puede quitar, porque seria disminuir derechos políticos de los ciudadanos, y la jurisprudencia, como la interpretación jurídica de nuestras leyes, especialmente lo que ha señalado la Sala IV, es que los derechos existentes no se pueden limitar, ni eliminar.

A nivel cantonal la legislación electoral tiene establecido el derecho de revocatoria del puesto, lo que se llama el derecho de revocatoria de mandato, que no existe para diputados ni para Presidente, de manera que quienes asumen esos puestos saben que los pueden destituir por plebiscitos o referéndums convocados al efecto.

Las papeletas electorales de este proceso igualmente son diferentes, según sean las de los alcaldes, las de las intendencias, las de los regidores como las de los síndicos distritales. De allí también su complejidad administrativa para el Tribunal Supremo de Elecciones, tanto para el conteo de los votos como para su declaratoria de resultados.

Estos 6.138 puestos a elegir los disputan 21 partidos políticos a escala nacional, 23 a escala provincial y 93 partidos políticos a escala cantonal.

Hay inscritas siete coaliciones, a nivel cantonal, Alianza por Nicoya (coalición de los partidos Acción Ciudadana, El Partido De Nicoya y el Frente Amplio), Aserrí de Todos (coalición de los partidos Acción Ciudadana y Unidad Social Cristiana), Chepe (coalición de los partidos Acción Ciudadana y Vamos), y Gente Montes de Oca (coalición de los partidos Acción Ciudadana, Gente Montes de Oca, Humanista de Montes de Oca y Vamos) Juntos (coalición de los partidos Frente Amplio y Alternartiva San José), Unidad por Flores (coalición de los partidos Todo Por Flores y Unidad Social Cristiana), Unión Belemita (coalición de los partidos Independiente Belemita y Frente Amplio).

De estas coaliciones es interesante destacar que el Partido Acción Ciudadana participa en cuatro de ellas, el Frente Amplio en tres, la Unidad Social Cristiana en una y el partido Vamos en dos.

En total tenemos 144 partidos políticos inscritos, hasta hoy la campaña electoral con más partidos políticos participando.

Considerando que los partidos políticos postularán de manera bastante amplia y completa sus candidaturas a los 6.138 puestos a elegir, tenemos cerca de 70.000 personas postuladas para ocupar los 6.138 puestos. Esta es una gran participación ciudadana electoral interesada, con mayor o menor conciencia, y con mayor o menor conocimiento, de su responsabilidad ciudadana, y de la naturaleza de puestos que van ocupar de ser electos.

En la gama de partidos políticos tanto a nivel nacional, provincial como cantonal, tenemos de todos los colores políticos, tendencias religiosas como políticas ideológicas, y hasta representativas de sectores sociales, productivos y regionales, así como tendencias temáticas, como los ecologistas.

Están los que hoy tienen diputados, regidores y síndicos distritales y los que no tienen ningún grado de representación, y partidos políticos que habiendo perdido su representación popular tratan de recuperarla. Sobre todo, hay una gran cantidad de partidos nuevos, que por primera vez participan en elecciones. Personas que abandonan los partidos tradicionales en parte porque no los satisfacen, sienten que actualmente no los representan y nuevas sensaciones políticas que conducen a la gente a buscar otras o nuevas alternativas políticas. Habrá que ver cómo se comportará esta situación en las elecciones nacionales del 2022, sobre todo viendo y valorando los resultados de las elecciones municipales del 2020.

Soy de la idea de que el país debería avanzar a la conformación de unos cuantos bloques electorales, coaliciones políticas formales, donde se aglutinen las distintas fuerzas sociales, políticas e ideológicas, de manera que pudiéramos tener, al menos, los siguientes bloques de fuerzas políticas, el de los social demócratas, el de los socialcristianos, el de los cristianos pentecostales, que ya son una realidad, el de las izquierdas del país, en todos sus matices, el de los liberales y el de las derechas clásicas.

A nivel de la izquierda histórica y clásica el Partido Vanguardia Popular, el Partido Comunista de Costa Rica, no está participando en ningún nivel, ni nacional, ni provincial, ni cantonal. No es la primera vez que desaparece del escenario electoral.

Hasta ahora no están llamando a no votar en las elecciones, ni lo han hecho en las últimas elecciones. En el papel sigue existiendo. Celebra su aniversario de fundación en junio de 1931. Mantiene un periódico electrónico. Su Secretario General regularmente hace pronunciamientos sobre el acontecer político nacional y regional o mundial. El socialismo y el comunismo representado por este Partido está fuera del escenario político y electoral costarricense. En las otras fuerzas políticas que se abanderan de izquierda poco levantan estas banderas clásicas e históricas. ¿Está el socialismo y el comunismo en la agenda política de los diversos grupos de izquierda nacional? Pareciera que no de manera categórica.

La crisis de la desaparición de algunos de estos partidos y su división en la década del 80, la crisis del movimiento comunista internacional y la liquidación del Sistema Mundial Socialista como la desaparición de la mayoría de los países socialistas, no ha hecho levantar en una propuesta política alternativa, de parte de los comunistas, al modelo económico imperante hoy en el país, y al modelo de relaciones económicas internacionales de las que formamos parte de manera intensa. En el plano internacional los comunistas, como fuerzas políticas, se ha debilitado y perdido espacios en la representación política parlamentaria de los distintos países.

Los esfuerzos de corrientes reformistas de izquierda que cobraron cierta relevancia, en el continente, particularmente, en la primera década de este milenio y siglo XXI, hoy están de capa caída.

El llamado Socialismo de Siglo XXI desapareció del escenario de agitación política internacional y local, aunque aquí casi no se abanderó esta tesis. Los cambios ocurridos en los países de Sur América han agudizado esta situación.

Los modelos de reformismo izquierdista en Venezuela y en Nicaragua, particularmente, no son ejemplos a seguir por las fuerzas de izquierda sanas, porque son modelos autoritarios, dictatoriales desde el ejercicio del gobierno, corruptos en todas las dimensiones imaginables.

Los modelos de Ecuador, desde Correa hasta Lenin Moreno, ni el de Evo Morales en Bolivia, tampoco hoy inspiran corrientes políticas que los traten de imitar. El Brasil de Lula da Silva o su sucesora, la Argentina de los Kirchner, Néstor o su esposa Cristina Fernández, el Paraguay de Fernando Lugo, o el de El Salvador del Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí, tampoco hoy asoman la cabeza, ni el panorama de Uruguay, ni Chile, se presenta como espejo para verse en él. México, con Andrés Manuel López Obrador, es quizá la sorpresa sin poderse aún determinar sus resultados en el movimiento del péndulo de la izquierda latinoamericana.

Los pueblos, de casi todos los países latinoamericanos, para bien o para mal, nos guste o no, por la vía electoral, han dado un viraje hacia gobiernos conservadores, de derecha, comparados con los anteriores.

En todos los países del continente han florecido grupos neopentecostales, con mayor o menor influencia, en aparente y peligroso crecimiento electoral de corte ultraconservador y derechista políticamente.

Hay esfuerzos entre excomunistas, no pertenecientes hoy a Vanguardia Popular, por reagruparse en una nueva alternativa de izquierda, socialista revolucionaria, con perspectiva inclusiva de avanzar hacia la gestación de ese bloque de izquierdas, que está más allá de estas elecciones municipales. Apenas está en germen y en discusiones por su conformación.

En este nivel de las izquierdas para las elecciones municipales participan a nivel nacional dos partidos, a nivel provincial cuatro, y a nivel cantonal ninguno de manera específica.

Los pentecostales participan con tres partidos nacionales, más los partidos clásicos y tradicionales de todos conocidos. ¿Tendrán igual repercusión en la representación popular municipal, como la tuvieron en las legislativas nacionales del 2018, sin la agitación de problemas, relacionados con los Derechos Humanos, que les dieron cohesión y unidad electoral, y sin candidatos nacionales que también los aglutinen?

Parte de todo esto se reflejará en las próximas elecciones municipales.








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